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Mitzvá Diaria del Rambam

Negative Commandment 148; Positive Commandment 132

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148. Que el Kohen no Coma las Primicias Fuera de Jerusalen
148. Que el Kohen no Coma las Primicias Fuera de Jerusalen (“Ajilat Bikurim Lakohen Jutz Leierushalaim”)

Es la advertencia con la cual se previno al sacerdote de no comer las Primicias afuera (de Jerusalén).

Es lo que El dijo: No podrás comer en tus portones... y los obsequios de tu mano ('terumat iadeja'). Sobrevino en Tradición: "'Los obsequios de tu mano' — estos son los Bikurím".

Puesto que en este versículo no dejó sin enumerar explícitamente cosa alguna que requiera ser traída a lugar (específico), e incluyó entre ellas a 'terumat iadeja', esos, sin duda, son los Bikurím, sobre los que explicó que requieren ser traídos a lugar (específico). La Terumá, en cambio, es sabido que no requiere ser traída a un lugar (específico, o sea, a Jerusalén), de modo que ¿cómo, entonces, podría advertir acerca de que no fuera comida en (el exterior de) 'tus portones'?

En expresión del Sifrí: "El versículo no vino sino a (señalar que) quien come Bikurím sin haber leído sobre ellos — que transgrede un Precepto Negativo".

Ya se explicó al final (del Tratado Talmúdico) de Makot, que no es pasible (de pena) por (comer de) ellos sino sólo (si lo hizo) antes de depositarlos en el Patio del Santuario. Una vez que los depositó en el Patio del Santuario, sin embargo, está exento (de pena) por (comer de) ellos, pese a que no leyó.

También en Bikurím (rige) aquella condición que (se estipulara) en el Segundo Diezmo, es decir: que quienquiera comiere de ellos afuera (de Jerusalén) no será pasible (de pena) por ellos hasta 'que vean la faz del Templo'. Y si cualquiera comiere de ellos luego de que 'vieron la faz del Templo' antes de ser depositados en el Patio — será pasible de Malkut solamente si es un sacerdote; pero el Israel (común), éste, pues, si comió Bikurím, incluso después de la Lectura, será pasible de muerte por Mano Celestial.

Explícitamente dijeron: "La Terumá y los Bikurím

— se es pasible, por (comer de) ellos, de (el pago de) un quinto (adicional a su valor) y (pena de) muerte, y están prohibidos a ajenos (al sacerdocio); si los comió adrede — es pasible de muerte por Mano Celestial; y (si fue) sin querer — agrega un quinto, como la ley de la Terumá" —porque como El, exaltado sea, los llamó (a los Bikurím) 'terumat iadeja', recayeron sobre él todas las leyes de la Terumá—"

Te conviene comprender esto bien, a fin de que los conceptos no se te entremezclen. Me refiero a que: el sacerdote, si comió los Bikurím desde que 'vieron la faz del Templo' antes de ser depositados en el Patio, recibe (la pena de) Malkut; y su advertencia (surge) de aquí, de: No podrás comer en tus portones... y los obsequios de tu mano, como se explicó en la Guemará (—Talmud, Tratado) de Makot, al igual que un judío común respecto de Maaser Shení, quien recibe Malkut por comerlo fuera del lugar (que le fue estipulado) pese a que es de él.

El judío común, empero, que comió Bikurím luego de que estos 'vieron la faz del Templo', dondequiera lo haga, es pasible de (la pena de) muerte por Mano Celestial; y su advertencia (surge) de aquí, de: Y todo ajeno no comerá lo sagrado, como hemos explicado en la Mitzvá (Lo Taasé) 133 de estos preceptos.

Las leyes de este precepto han sido explicadas ya en la Guemará (—Talmud, Tratado) de Makot.

Extraido del EL LIBRO DE LOS PRECEPTOS, Vol. I y II, de la Editorial Kehot Lubavitch Sudamericana
© Editorial Kehot Lubavitch Sudamericana.

Prohibida su reproducción total o parcial sin autorización escrita de la Editorial.

Derechos Reservados.

132. Narrar las Bondades Divinas al Traer los 'Bikurim'
132. Narrar las Bondades Divinas al Traer los 'Bikurim' ("Mikra Bikurim")

Es el precepto con el cual se nos ordenó: narrar Sus bondades —exaltado sea— para con nosotros, y cómo nos salvó desde entonces —al comienzo de la situación de nuestro Patriarca Iaacov— y de la esclavitud de los egipcios y su opresión a nosotros, agradecer a Di-s por todo esto, y pedir de El que perpetúe la bendición — mientras traemos los Bikurím.

Es lo que El, exaltado sea, dijo: Y responderás y dirás delante del Señor, tu Di-s: 'El arameo (—Labán) quiso destruir a mi padre, y el resto de todo aquel párrafo.

Este precepto se denomina: Mikrá Bikurím.

Sus leyes han sido explicadas ya en el Tratado de Bikurím, y en el Capítulo Séptimo (del Tratado Talmúdico) de Sotá.

No es obligatorio para las mujeres.

Extraido del EL LIBRO DE LOS PRECEPTOS, Vol. I y II, de la Editorial Kehot Lubavitch Sudamericana
© Editorial Kehot Lubavitch Sudamericana.

Prohibida su reproducción total o parcial sin autorización escrita de la Editorial.

Derechos Reservados.

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