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"La Esencia de la Concepción Egipcia"

"La Esencia de la Concepción Egipcia"

"Todo hijo que nazca habréis de arrojarlo al río" (Shemot 1:22)

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Nuestra Parshá enumera el nombre de los Hijos de Israel que descendieron a Egipto, describe la esclavitud que comenzó con la muerte de Iaakov y sus hijos, y a continuación relata el nacimiento de Moshé, el salvador de Israel.

Cada día1 debe volverse a vivir nuevamente la salida de Egipto. Se desprende de ello que también los procesos del descenso a Egipto como los de su éxodo están vigentes en la vida diaria del judío.

La esencia de la concepción de vida egipcia puede identificarse a través de su decreto para con los israelitas: "todo hijo que nazca, habréis de arrojarlo al río" 2 . Las aguas del río representan a la vía natural, en contraposición a las lluvias, que representan a la bendición Divina.

Los egipcios servían al Nilo, que regaba las tierras y su intención fue que también los israelitas tengan fe en la naturaleza y la sirvan, y no crean en el Altísimo que está por encima de las leyes naturales.

En la Tierra se ve la Providencia

La posibilidad de imponer sobre los israelitas la fe en la naturaleza, se creó recién a partir del descenso a Egipto. Previamente, los israelitas residían en la Tierra de Israel, una tierra dónde "con la lluvia del cielo beberás agua" 3 . Ahí, cuando precisaban de la lluvia, "pendían sus ojos hacia Arriba", y sentían abiertamente que la bendición vino del Altísimo, Quien supervisa cada detalle. Era casi imposible equivocarse y pensar que "mi fuerza y el poder de mi mano logró para mí este éxito" 4 .

Sólo cuando los israelitas descendieron a Egipto, donde el Nilo sube, desborda y riega de manera natural a toda la tierra, y parecería que no hay necesidad de rezar por la ayuda de Di-s, ahí se genera la posibilidad de errar, pensando que la naturaleza es la fuente de la bendición.

La Generación que Recordaba

Sin embargo, mientras que Iaakov y sus hijos aún vivían, todavía no podía comenzar la esclavitud. Ellos fueron testigos personalmente de la abierta supervisión de Hashem que tenía lugar en la Tierra de Israel, y también después de haber descendido a Egipto entendían que también la naturaleza está gobernada por Hashem mismo5 . La servidumbre a Egipto podía comenzar sólo cuando emergió una nueva generación que no tuvo el privilegio de ver la Providencia Divina revelada en la Tierra de Israel. Es así como se gestó el verdadero descenso a Egipto y su impureza, y fue entonces cuando el Faraón tuvo la posibilidad de reducirlos a la esclavitud material y espiritual, y decretar arrojar a los hijos al río- a sumergir a los israelitas en la idolatría, en la fe en la naturaleza y sus fuerzas.

El Fiel Pastor

Quien dio las fuerzas al Pueblo de Israel de salir de Egipto, de la fe en la naturaleza, fue Moshé, "el fiel pastor" ('Raiá Mehemna'), quien nutre con la fe en Hashem también en momentos que el pueblo no ve la Divinidad e incluso cuando no comprende temas de la santidad. Moshé siembra en ellos una fe firme y abierta, con cuya fuerza pueden rescatarse del decreto del Faraón y ser liberados del exilio egipcio.

El judío atraviesa cada día por un proceso similar. Abre el día con la Plegaria y con el estudio de la Torá y entonces siente abiertamente su vínculo con Hashem. Luego se sumerge en la actividad cotidiana y allí puede llegar a echar raíces el pensamiento de que las cosas pasan por la vía de la naturaleza. Pero el núcleo de la fe que anida en su alma- el "Moshé" que hay dentro de cada judío- le da la fuerza para ver la Providencia Divina en cada cosa de lo cotidiano, y poder sentir santidad en todos los actos.

(Likutei Sijot, Tomo 16, Pág. 13)

Notas al Pie
1.
Tania, comienzo Cáp. 47
2.
Shemot 1:22
3.
Ekev 11:11 Y ver lo señalado en Likutei Sijot Tomo 6, Pág. 30, nota 41
4.
Ekev 8:17
5.
Y más aún con respecto a Iaakov (y en la vida de Iaakov) que de "la bendición de Iaakov en adelante, el Faraón venía al Nilo, y el Nilo subía y desbordaba a su encuentro y regaba la tierra" (Rashi Vaigash 47:10)- es decir, que esto que el Nilo riega la tierra depende de la bendición de Iaakov (ver en extenso en Likutei Sijot, Tomo 6, Pág. 31). Y tomar nota de la explicación de Rashi, comienzo de la Parshá Vaiejí.
Adaptado de la Enseñanzas del Rebe de Lubavitch
Extraído de Shuljan Shabat, originalmente publicado en Sijat Hashabua, traducido por “La reflexión semanal”
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Anónimo pamplona 8 Febrero, 2013

Me ha gustado mucho esta lectura sobre las aguas del Nilo y ver que D-os está presente en nuestra vida para poder rescatarnos de esas aguas que simbolizan la muerte física y moral. Este rescate de Moisés para mí rescata mi vida a la esperanza. A mi también me toca estar en la esclavitud pero veo indicios de libertad incluso a través de estas páginas. Gracias Reply

Filon 19 Enero, 2012

Trabajando en un nucleo de diferentes ideologias,etnias,idiomas y culturas, puedo valorar este tema y darle un giro de 360 grados a las inquietudes, dudas y quebrantamientos mentales, morales y fisicos que han acechado a mi vida personal. Les agradezco por este hermoso tema que ha venido a mi alma de grata bendicion. Como al cuerpo sediento en el desierto y de pronto encuentra un oasis. Como errantes en esta vida podemos confiar en una Providencia Divina y echar mano de ella para seguir siempre positivos hacia el frente.

BH. Reply