Un consejo :
Ingresa tu email y recibirás todas las semanas nuestro boletín con refrescantes artículos para reflexionar y emocionarse, enriqueciendo tu vida semana a semana. Y ademas, es gratis.
¡Ahh, antes que me olvide visita nuestra pagina de Facebook!
Contáctenos

Una palabra bondadosa le salvó la vida

Una palabra bondadosa le salvó la vida

Le dijo: “Deseo agradecerle el tiempo que usted ha dedicado. Que tenga un buen día"

 E-Mail

Ella vio la inscripción sobre la pared. La llamaré Sara. Vivía en Alemania por el año 1930 con su familia y sus dos pequeños hijos. La mala situación de los judíos en aquel lugar, cada vez se ponía peor, y ella deseaba salir del país junto a su familia para escapar de la amenaza nazi. Pero, ¿Cómo lograrlo? Parecía no haber respuestas. Luego, un destello de esperanza apareció. Llegó el rumor de que había algunas visas que los judíos podrían obtener, al día siguiente, en una oficina cerca de Berlín. Su marido debía trabajar, por lo cual luego de buscar alguien que cuidara a los niños, Sara abordó, con fuerte decisión, el tren de la mañana siguiente, lo cual implicaba una hora de viaje bajo el intenso calor del verano. Estaba esperanzada de conseguir lo que deseaba para su familia.

Cuando llegó a Berlín tomó un taxi hacia la dirección en donde le habían dicho que estaban disponibles las visas. Dentro del edificio encontró la oficina correcta y cuando ingresó vio decenas de personas amontonadas dentro de un caluroso cuarto esperando la misma salvación que ella. Sentado en un escritorio, había un burócrata alemán, al cual no le interesaba en absoluto la masa de humanidad alrededor suyo.

Las horas transcurrían y la gente sufría en silencio. Sara, aún mantenía la esperanza de salir de aquella oficina con esos escasos papeles que significarían una nueva vida para ella y su familia. Sin esas visas no sabría que haría.

De pronto, toda la gente se despabiló, inundados por el calor y la melancolía, oyeron la chillona voz del burócrata: “¡No más visas por hoy, vuelvan mañana!

La idea de volver a pasar por esta traumática situación al día siguiente le producía a todos una gran angustia, pero considerando la falta de opciones, resolvieron volver a la mañana siguiente. Esa breve noticia significaba para Sara (y quizás para muchos otros), el inesperado desafío de tener que buscar alojamiento. Pero con tanta cosas en juego, Sara perseveró encargándose de conseguir alojamiento para pasar la noche. Junto con la salida del sol apareció la doble carga de emociones: miedo y esperanza. Mientras Sara nuevamente caminaba hacia la sofocante oficina llena de gente, sin duda trataba de mantener la esperanza, a pesar de no saber cuantas visas estarían disponibles y si alcanzarían para todos los que estaban allí.

Nuevamente, y por varias horas la gente sufría en silencio. El inexpresivo burócrata se mantenía mudo, mientras hacía los papeles ignorando por completo la gente que se encontraba a su alrededor.

Llegando al final de la tarde. El silencio se rompió con el fuerte pronunciamiento del burócrata. Sus palabras rompieron el corazón de los presentes.

“No hay más visas. Todos vuelvan a sus casas”.

Luego de que el shock producido por sus palabras fuera absorbido, la gente respondió expresando sus sentimientos reprimidos. Se oía queja tras queja, algunos expresaban su ira mezclada con extrema decepción.

Sara, sin duda, sintió todo el peso del mundo en sus espaldas. Su destino y el de su familia habían sido truncados; ahora muy acalorada y cansada, debía realizar aquel agotador viaje hacia su hogar con las manos vacías. ¿Acaso Sara se uniría al coro de desesperados que reclamaban al burócrata?, si lo hacía, nadie la culparía.

Lo que hizo, sin embargo, fue muy distinto. Se abrió camino, lentamente a través del tumulto, y llegó al lugar adonde estaba sentado el burócrata. Se inclinó un poco y le dijo: “Deseo agradecerle el tiempo que usted ha dedicado. Que tenga un buen día.”

Luego, lentamente se dio vuelta y caminó hacia la puerta. Salió al hall sacando fuerzas de donde no tenía.

Casi llegando a la escalera, oyó el fuerte sonido de unos pasos caminando tras ella. Se dio vuelta y vio que era el burócrata. En sus manos tenía unos papeles. “Tengo estas visas, y puedo dárselas a usted”, le dijo.

Este fue el modo en el que Sara logró sacar a su familia de Europa.

Está dicho en Etica de nuestros padres, Pirkei Avot: “recibe a todo hombre con rostro alegre”. Fácil de decir, difícil de aplicar. Quizá tenemos cierta queja contra alguien o estamos concentrados en algún problema y no tenemos tiempo para ser amigables. Hay una larga lista de excusas por las cuales no somos amables y agradables.

El burócrata ciertamente no mostraba ningún signo de amistad que atrajera a los presentes a ser amigable con él. Pero lo que él si tenía, bien conocido por todos, era una gran cantidad de visas. Eran en realidad muy pocas para tanta gente, motivo por el cual decidió no entregar ninguna más. Sara no se acercó a él amablemente porque deseaba algo. Ella probablemente lo hizo porque ese había sido el modo en el que había sido educada, y no iba a cambiar en ese momento.

Es increíble la repercusión que puede tener un simple acto de amabilidad.

Por Alan Magill
Alan es columnista del Jewish Press además de ser guionista y escritor en otros ámbitos.
© Copyright, todos los derechos reservados. Si te ha gustado este artículo, te animamos a distribuirlo, siempre y cuando cumpla con la política de derechos de autor de Chabad.org.
 E-Mail
Únete a la charla
Ordenar por:
13 Comentarios
1000 Caracteres restantes
Bethza Basth USA 23 Octubre, 2015

Gracias. Un lindo relato y sinceramente agradecida. Reply

Brenilda Villarreal 17 Octubre, 2015

Una palabra bondadosa le salvó la vida. Shalom ,
Mi costumbr es que Siempre debemos tener unas palabras frescas agradables educadas para el malo y bueno, al Eterno le agrada nuestra actitud así.

Brenilda Villarreal Reply

oleibys nc 17 Octubre, 2015

Aleluyah!!!! una palabra amable siempre es un bien antídoto para la ira y la frustración, dar sin esperar a recibir a cambio es una forma de vida , una actitud y definitivamente le salvó la vida a ella y la bendición fue extendida hasta el resto de la familia Reply

Ramon Madrid 16 Octubre, 2015

Triste relato y sorprendente efecto el de la amabilidad de nuestra protagonista,aunque mi sentimiento en las experiencias que muchos seres humanos tuvieron me desgarra el corazon que fueran ignorados y asesinados vilmente por funcionarios cooperadores que fueron herramienta del genocidio practicado con la pasividad de muchos. Reply

Estela Gómez Tunuyan-Mendoza- Argentina 16 Octubre, 2015

Una palabra bondadosa le salvó la vida. Una historia maravillosa, nos enseña a no perder la calma en los momentos difíciles, la amabilidad, dulzura, paciencia, respeto, rompió el muro.
Ds ayude a la Nación de Israel por todo los peligros que viven día a día. Cuando estoy en peligro o desesperación me remito a las historias del pueblo Judío de como se salvaron en todos los tiempos, Nación que prevalece en todo. Reply

Malena Olvera Mty, Mexico 16 Octubre, 2015

Hola, creo que el comentario dulce de Sara fue sin interés, pensando no obtener nada, asi lo ganó todo.
Normalmente cuando hacemos las cosas con interés de recibir, no recibimos... Excelente reflexion, mu gustó mucho.

Bendiciones para todods!!! Reply

ymara ester miami 18 Agosto, 2013

asi es Mas vale no desagradar al Santo bendito sea Cuando descamos en Que el tiene el control nada nos amarga Reply

anónimo guatemala, guatemala 14 Enero, 2012

una palabra bondadosa le salvó la vida En verdad, que la historia es una historia motivacional, en la que la adversidad no debe (y nunca fué para el pueblo de Israel) un motivo para sucumbir. Gracias por esa magnífica, e increíble motivación. Ahora bien, tampoco creo que la actitud de ella no fuera sin interés, en ese momento, era necesario para su familia (no pensó sólo en ella) así que algo de dulzura en un momento amargo, haría la diferencia. Es bueno aprender a ver más allá de la dificultad y haciendo este esfuerzo hizo posible un momento incierto. Reply

Jorge Munuzuri Queretaro, Qro. MEXICO 14 Enero, 2012

Pirkei Avot: Creo que la enseñanza de hoy es Pirkei Avot, Lo que menos se imagina uno es que el corazón del pensamiento judío pudiera estar al alcance de mucha gente. Gracias por la lección de hoy. Reply

yaniri herrera, colombia 26 Febrero, 2012

ES HERMOSO LA AMABILIDAD ES EL RASTRO DEL AMOR Reply

elizabeth cali, colombia 13 Enero, 2012

la blanda respuesta, abre muchas puertas e inclusive aplacar la ira. Reply

Anónimo Lima, Perú 12 Enero, 2012

Vida y Sociedad Gran lección de vida la que se puede rescatar luego de tan corta pero rica lectura, es verdad que la bondad es muy IMPORTANTE!! , sin embargo en muchos es mas frecuente ver que pueden ser amables, bondadosos, generosos y desprendidos con los suyos (eso es FÁCIL hacerlo), pero esas virtudes alcanzan real valor , cuando uno puede tenerlas hasta con una persona que jamas ha visto en su vida. Reply

Guillermo Andres Flores Figueroa Lima, Perú via jabadperu.com 9 Enero, 2012

Una palabra bondadosa le salvó la vida Bella historia y llena de sabias enseñanzas. No tengo más palabras para agregar. Muchas gracias por compartirla. Reply