Un consejo :
Ingresa tu email y recibirás todas las semanas nuestro boletín con refrescantes artículos para reflexionar y emocionarse, enriqueciendo tu vida semana a semana. Y ademas, es gratis.
¡Ahh, antes que me olvide visita nuestra pagina de Facebook!
Printed from es.chabad.org
Contáctenos

Lealtad

Lealtad

 E-Mail

Mis padres no eran considerados lo que hoy llamamos "religiosos", sin embargo me transmitieron los más preciosos valores que poseo. Debido a las divisiones que azotan a la comunidad judía tanto entre los distintos grupos dentro del mundo observante como la separación entre judíos seculares y religiosos, estoy particularmente agradecido por todo lo que mis padres me legaron.

Tenía 36 años cuando empecé a estudiar Torá por primera vez en mi vida. Mi rabino siempre enfatizaba "Un judío es siempre un judío". El machacaba siempre el concepto que los judíos somos una gran familia. Cuando yo criticaba ciertas situaciones o personas judías, el me hablaba de lealtad, el tipo de lealtad que existe en una familia, una lealtad que va mas allá del intelecto y el juicio.

Mis padres vivían este concepto de lealtad. Nosotros éramos una familia que estaba siempre por el otro y, más importante todavía, aceptábamos al otro como era, a pesar de que podíamos no estar de acuerdo.

Nadie puso a prueba la tolerancia de mis padres más que yo, siempre yendo contra la corriente. Recuerdo una vez que estuve en huelga de hambre por una injusticia, acampe con un grupo de manifestantes frente a la Municipalidad de la ciudad de Chicago, eran cerca de las 11:30 de la noche y estábamos cantando una marcha acerca de los derechos humanos. De repente levante la vista y vi a mi padre aproximarse. El sonrió, caminó hacia nuestro grupo y se unió en nuestro canto de protesta. Mi padre era una persona apolítica. El no participaba de protestas, a el no le gustaba que yo participara de protestas.

"¿Qué haces acá?" Le pregunte sorprendido.

"Vine a ver como estabas" me respondió. Mi padre no se quedo mucho tiempo, pero fue suficiente. Nunca voy a olvidar esa noche. Eso fue un acto de lealtad.

En un viaje de Nueva York a Israel hace unos meses, me senté junto a un israelí secular que aparentemente no tenía gran estima por los judíos religiosos. Durante las primeras horas del viaje, encontramos tópicos de conversación neutros y entablamos una relación.

Eventualmente, fuimos llegando a puntos más álgidos en nuestra conversación. ¿Discutimos? Un poco. Pero la mayor parte del tiempo nos escuchamos. Los dos nos dimos cuenta que este viaje representaba una oportunidad para conocer al otro. Los dos estábamos llenos de interrogantes. Estábamos viajando al desconocido mundo del otro. Nos dimos cuenta que para poder llevar a cabo este recorrido era necesario ponernos a nosotros mismos de lado y tratar de ver el mundo desde los ojos del otro.

No llegamos a un acuerdo. No buscamos influenciar al otro para que piense como nosotros. Pero aprovechamos esta oportunidad única de experimentar el punto de vista del otro hacia la vida.

A lo largo del viaje reconocimos nuestro punto de conexión como judíos y en nuestro caso especifico como judíos en Israel.

No hubo un resultado en nuestra conversación pero supimos que en el anonimato del viaje dos judíos con formas de pensar muy distintas se unieron.

No lo volví a ver mas; no creo que lo reconozca si me lo cruzo en la calle. Yo se que el va compartir esta experiencia con su esposa y amigos, y sospecho que si lo hace, su experiencia fue similar a la mía. En las semanas siguientes noté que cuando se discutía política israelí o sobre las divisiones entre religiosos y seculares, experimentaba la extraña sensación de que lo estaba escuchando a él. Las discusiones tomaron un nuevo sentido. Frases y respuestas que siempre consideraba asumidas se transformaron en frescas y vibrantes. Me encontré en la maravillosa situación en que las contradicciones de la vida, si en lugar de enterrarlas debajo de una pila de preconceptos y prejuicios, se las deja florecer, prometen esperanza y reconciliación.

No cambie mi modo de pensar ni mis principios, por el contrario cobraron vida. Se recargaron de curiosidad con un nuevo sentido de propósito. El estancamiento que deviene de la certidumbre se energizó, incluso se volvió un poco caótico. Con la ayuda de amigos y maestros, reexplore conceptos que se habían oxidado por el habito. En lugar de verse amenazados, mis principios se fortalecieron, se hicieron más dinámicos y vivos que antes.

En esas pocas horas de unión entre un judío y otro, una unión cuyo único punto en común era el alma judía que nos unía, no encontré la solución para la división que flagela a nuestro pueblo. Solo vi una posibilidad, una abertura por la cual podemos llegar a entendernos. Este entendimiento no requiere que hagamos desparecer nuestras diferencias sino que las trascendamos.

Ya que fue sólo un vistazo de esta posibilidad no la puedo articular correctamente. Lo único que sé es que esta posibilidad tiene como requisito, el reconocimiento inamovible de nuestro pueblo como una familia, la lealtad que poseemos y el alma única que compartimos.

Extraño a mis padres, reflexiono sobre los valores que me enseñaron con su manera de enseñar, sin enseñar, recuerdo que con los miembros de la familia no hay esa necesidad de convencer o influenciar, de ganar o perder. Puede no haber solución aparente para las diferencia entre padres e hijos, o hermanos. Pero siempre, debemos saber que como miembros de la familia, a través de la lealtad, el apoyo incondicional y la conexión irrompible con el otro, podemos superar cualquier cosa.

Por Jay Litvin
© Copyright, todos los derechos reservados. Si te ha gustado este artículo, te animamos a distribuirlo, siempre y cuando cumpla con la política de derechos de autor de Chabad.org.
 E-Mail
Únete a la charla
1000 Caracteres restantes
Deseo ser notificado cuando se publiquen nuevos comentarios.
Ordenar por:
Discusión (6)
21 Abril, 2012
Lealtad , Fidelidad y Respeto
La lealtad es básica, pero creo que debe ir asida con la fidelidad y el respeto de los unos con los otros; sin importar que ideas, pensamientos,etc, haya en cada ser humano, por lo que puede derivar en el amor y respeto hacia el prójimo, para un mundo mejor con lealtad, respeto y fidelidad; de ser así, ¿no creen ustedes que este mundo sería mas llevadero?
arcángel-48
Cúa, Miranda Venezuela
17 Febrero, 2011
lealtad
dejar al amor reflejarse en cada pensamiento, en cada acto, palabra, sonrisa, mirada.. hacia el que está a nuestro lado (independientemente sea en casa o en el trabajo, caminando, de viaje... en donde sea y con quien sea) percatandonos que las grandes diferencias, nos acercan aún más,aceptandonos como tales: seres humanos en evolución.. Harían la diferencia¡ y sí, es hermoso saber que todos somos parte de todos.. una GRAN familia¡¡ hermoso mensaje¡¡¡¡¡¡ un abrazo para todos mis hermanos y hermanas alrededor del mundo¡¡¡
anónimo
guatemala, guatemala
7 Septiembre, 2010
lealtad
este tema es muy bonito y a todos les recomiendo que tengan mucha LEALTAD
Anónimo
mexico, cancun
1 Septiembre, 2007
Oremos por el mundo
Al leer los mensajes anteriores sobre la hermandad y tolerencia entre todos los seres como si fueramos una sola familia, creo que tienen mucha razón, a veces nos desesperamos por tanta maldad y tanta violencia, pero si realmente todos nos vieramos como hermanos y nos respetáramos, si cada uno pusiera de su parte, el mundo fuera otro, si cada persona se preocupara por lo que pasa a sus alrededores ya sea con sus familiares cercanos o con sus vecinos, el preguntar, como estas hoy?, te puedo ayudar en algo?, no se invierte mucho tiempo pero el resultado puede ser valiosísismo, cuantas veces una sola sonrisa o un solo saludo cambia la percepcion de un día pesado y triste. Dios los bendiga y estaré orando por todos.
Vicky G.M.
Victoria, Tamaulipas
29 Agosto, 2007
Lealtad
Muy buenas noches amigos"

Les escribo desde Osaka-Japon,un lugar
un poco apartado de Israel,pero aca hay muchos israelitas trabajando fuera de su
patria.
Yo no soy israeli soy de nacionalidad chi-
lena y vivo en Osaka desde hace 24 anos.
Mis dos hijos menores estudian en Japon.

Lealtad........una palabra que dice mucho.
No solo de una religion,sino de la integridad en si de la persona de sus principios tanto
personales familiares y ensenanzas religio-
sas.

Yo no soy judia pero cero que toda la hu-
manidad somos una gran familia con los
mismos deseos de Harmonia familiar y paz
aparte de la lealtad y el gran amor que deberiamos tener todos a nuestro projimo.
No solo por principios religiosos,sino por
principios personales ensenanza de la
gran familia cada persona deberia ser un padre una madre una hermana un hermano
para cada uno de los mas indefensos.

Lealtad a la gran familia mundial cada per-
sona deberiamos tomarlo como un miembro de nuestra familia.
Rosa Elizabeth Silva Cifuentes
Osaka, Japon
26 Agosto, 2007
lealtad
ME PARECIO EXCELENTE EL ESCRITO . ENVIENME OTROS POR FAVOR
Anónimo
naharia, israel