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Quemaduras

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Me quemé el dedo esta mañana. No era nada grave realmente, apenas una de esas pequeñas quemaduras irritantes que ocurren al intentar abarcar demasiado en la rutina apresurada de la mañana.

Procuraba preparar el almuerzo de mi hijo, el transporte escolar tocaba la bocina… y el plato de la microonda estaba muy caliente. Negligentemente, lo saqué y note lo abrasador que estaba cuando ya era demasiado tarde.

Durante las próximas horas, el área alrededor de mi dedo estaba roja y sensible. Durante un rato lo mojé en una palangana de agua fría y el dolor cedió. Pero tan pronto como lo quité, el dolor volvió. Tocar cualquier cosa caliente, o aún sumergir ligeramente mi dedo en un líquido tibio, daba lugar a un dolor terrible. Volver a mis tareas diarias normales estaba fuera de cuestión. El área seguía muy sensible. Necesitaba cuidado especial.

Aprendí algo de mi quemado dedo- además de tener más cuidado sobre lo que tocó durante mi trajín de la mañana.

Cada uno de nosotros tiene alguna parte que “se ha quemado” que - un punto de sensibilidad  en nuestras vidas. Es esa parte herida la que necesita un cuidado delicado y un tratamiento calmante.

Cuando algo o alguien toca esta área dolorida, experimentaremos una sensación ardiente de daño, de la cólera o de tristeza. Puede ser un comentario suave, inofensivo, pero con cualquier contacto con esa parte lastimada de nuestros egos, nos recorre un dolor intenso. Puede que sea una  acción inocente, una que no tuvo la intención de causarnos sufrimiento alguno, pero la sola manipulación de esta área dolorida crea un malestar profundo.

La lección que descubrí es que no es la acción ni el comentario la culpable. Es nuestra propia sensibilidad la que nos ha causado el dolor.

Así pues, antes de replicar con resentimiento, pena, o rabia ante la audacia del individuo--antes de que incluso le dejemos saber lo que pensamos de él y sus comentarios-- quizá necesitamos preguntarnos: ¿se justifica nuestra cólera? ¿Era el comentario o la acción realmente ofensiva, o es éste un punto dolorido, sensible en nuestra vida?

Y, antes de hacer un comentario que puede ser malinterpretado, debemos pensarlo dos veces, y controlarnos. Si no, puede ser que toquemos inadvertidamente la “quemadura” del otro, haciéndolos experimentar un enorme malestar.

Porque cada uno de nosotros tiene algunos puntos doloridos….

Por Chana Weisberg
Chana Weisberg es parte del personal de editorial de Chabad.org. Ella es autora de Tending the Garden: The Unique Gifts of the Jewish Woman y cuatro otros libros, además es una educadora y columnista reconocida que da conferencias por todo el mundo sobre temas referentes a la mujer, la fe, las relaciones y al alma judía.
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5 Comentarios
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Marcela Bellemans Rancagua, Chile 25 Septiembre, 2011

Quemaduras Todos tenemos zonas con quemaduras, que nos hacen reaccionar.
Cuando nos exponemos a un nuevo peligro que nos hace evocar el dolor sufrido, ¿como evitar ese recuerdo? ¿como suprimirlo? NO CREO QUE SE PUEDA, SI CREO, QUE DE TODO LO OCURRIDO, PODEMOS APRENDER DE LOS PROPIOS ERRORES COMETIDOS es cuestión de supervivencia. Es necesario aprender a estar conscientes y muy atentos a la vida... Reply

Anónimo Maracaibo, Venezuela 23 Septiembre, 2011

Quemaduras Hace poco, en vacaciones, intentando encender una parrilla con un líquido que no sabía era gasolina, resultó que el líquido derritió el vaso plástico (la gasolina hace eso con plásticos ligeros) y la gasolina bañó mi mano y se derramó sobre la parrilla, con lo cual todo se encendió, y mi mano también, que estuvo varios segundos quemándose, hasta que me eché desesperado al río para apagar el fuego. Ese fue el día que más he sentido dolor. Solo el agua del río (muy fría) me aliviaba. Pensé entonces que lo importante era tener una buena actitud, de salir adelante con bien de todo, a pesar del aspecto horrible que iba tomando mi mano. Por eso evité todo dolor, manteniéndola en frío, a pesar de los tontos consejos de otros de que la dejara que se pusiera caliente. No, lo principal: evitar el dolor. Gracias a eso, pude superar la quemada y hasta lo pasé bien y con alegría en los días restantes. Lo importante, para poder olvidar el dolor, es aminorarlo lo más posible. Reply

DORYS HAYON BS AS, ARGENTINA via bjzn.org 23 Septiembre, 2011

QUEMADURAS QUE SABIO EN TAN POCAS FRASES.
MUY BUENO PARA INCORPORAR! Reply

Anónimo Lima, Perú 20 Marzo, 2009

Quemaduras Los artículos que dejan enseñanza profunda a veces no tienen que ser tan largos. Este es un ejemplo de ello. Reply

Yehudith Safed, Israel via majonorjaia.com 22 Septiembre, 2008

como curar una quemadura... Un rabino me dijo que esta escrito que calor se cura con calor. Es decir que una quemadura se cura con agua caliente (no hirviendo) y no con agua fria. Duele mucho, pero despues de un rato pasa el dolor y cura la herida(esto sirve hasta para quemaduras con aceita hirviendo o fuego). Es decir que cuando tenemos algun punto sensible, trauma o algo que nos duele en vez de evitarlo, habria que enfrentarse a ello... Reply