Un consejo :
Ingresa tu email y recibirás todas las semanas nuestro boletín con refrescantes artículos para reflexionar y emocionarse, enriqueciendo tu vida semana a semana. Y ademas, es gratis.
¡Ahh, antes que me olvide visita nuestra pagina de Facebook!
Contáctenos

Bitajón

Bitajón

 E-Mail

Un amigo mío y yo estábamos hablando de bitajón (confianza en Di-s) y enfermedad, aquel tipo de enfermedad para la que los médicos bondadosamente proveen tasas de curación y estadísticas de supervivencia.

El decía que bitajón existe en un nivel enteramente diferente al de las estadísticas. En otras palabras: no es que uno confía que estará entre los que conforman el porcentaje de los que sobreviven, sino que en el nivel de bitajón no hay cosa tal como supervivencia. El concepto no existe. No hay tasa de curación, cuando uno confía que él o ella estarán entre los que se han curado, mientras que otros, Di-s libre, no.

Según mi amigo, simplemente hablamos de manzanas y naranjas. Dos especies diferentes. Cuando hablamos de bitajón y estadísticas, estamos a mundos de distancia.

Pensé sobre esto durante mucho tiempo. No podía aceptarlo. Por más fuerte que lo intentara.

Pero entonces ocurrió un destello -- de esos que me permiten saber que hay un pensamiento que merece ahondarse entre la maraña de ideas que se pasean por mi cabeza, un pensamiento que me acosará hasta la distracción si es que no lo completo.

Ven conmigo, mientras completamos juntos este pensamiento.

Bitajón es vida. Y donde hay vida, no hay supervivencia. Ambos no pueden existir a la vez. Porque donde hay vida, no hay futuro ni pasado. Sólo hay vida -- aquella que está frente a ti en cualquier momento determinado, aceptada a pleno y sin juicio.

Bitajón es Di-s, porque Di-s es vida, y donde está Di-s no hay nada más. Ni siquiera supervivencia. Donde está Di-s no hay nada para sobrevivir; sólo está Eso.

Nada existe fuera de Di-s; así, nada existe fuera de la vida. No hay manera de separar ninguna de las experiencias de vida en Vida y No Vida. Todas las experiencias de vida son vida. Mi vida. Tu vida. La vida.

Tenemos la libertad de elección para fingir que podemos hacer esta separación. Y cuando la hacemos, entramos al mundo de las estadísticas y tasas de curación. Lo hacemos nosotros mismos. Tomamos un ascensor y apretamos el botón que dice "abajo". El ascensor sigue tu orden. No tiene voluntad. Abandonaste tu bitajón. El ascensor hace lo qué tú quieres.

Pero si escoges no pulsar el botón "abajo", sólo hay vida. No hay salud y enfermedad. Hay simplemente estados de ser. No hay longitud de vida. Hay simplemente estar vivo. Si estás vivo en este momento, ¿qué te importa el próximo?

Y si te importa, estás trepando. Estás tratando de aferrarte a algo que no es tuyo. Estás robando; te has vuelto un ladrón que quiere más de lo que se le ha dado. ¿Estás vivo ahora? ¿No es eso suficiente?

¿Por qué no estás tan exquisitamente presente en este momento, como para que nada quede dentro de ti con lo que pensar sobre el próximo? ¿Qué le falta a este momento que te tiene preocupado acerca del futuro?

Si Di-s lo es todo, con nada que falte, perfecto de todas maneras, creando el universo de nuevo a cada momento, ¿por qué malgastas el regalo de lo que tienes? Si no puedes saber esto, si no puedes vivir esta verdad... entonces te falta bitajón. No te molestes en pulsar el botón "abajo". Ya estás en tu camino.

¿Cómo haces esta separación? ¿Divides tu vida en placer y dolor? ¿En si se cumplen tus expectativas o no? ¿En si es bueno o malo según alguna definición a la que tú has llegado artificialmente? ¿En si el rostro que Di-s te presenta es uno que te gusta o no? ¿Has creado categorías de crueldad y bondad, las has juzgado y puesto en columnas llamadas Vida/No Vida; Di-s/No Di-s? ¿No vienen todos de la misma fuente?

¿O miras cosas como justo e injusto? ¿Sientes que mereces más o menos? ¿Te sientes aturdido por la no-creencia de que esto podría estar sucediéndote a ti? ¿Como si otros de algún modo lo merecen más? ¿O son más fuertes y pueden tolerar mejor la carga? ¿O eres tú héroe o víctima? ¿El héroe convencido de que la enfermedad nunca lo puede tocar y por lo tanto nunca llora ni siente el miedo, el pánico, los lamentos que también son parte integral de su condición? ¿La víctima segura de que estará entre lo peor de las estadísticas, y por lo tanto nunca enfrenta su denuedo ni siente el poder trascendente de alzarse por encima y desterrar la muerte de su conciencia, siquiera por un momento?

Ninguno de ellos tiene bitajón. Porque ambos contemplan el futuro, ambos consideran su destino pero opacan el momento en desilusión y miedo, ambos niegan la plenitud de sí mismos y por lo tanto la plenitud del momento que Di-s ha propuesto.

¿Y qué del futuro? ¿Vivimos en un mundo donde sólo existe el hoy? ¿Sólo este momento sin ningún pensamiento de qué traerá? ¿Lanzamos nuestro destino al viento sin preocupación, sin interés en las consecuencias, sin planes en absoluto?

¿Qué del Bar mitzvá de Moshé? ¿La boda de Jani? ¿El banco y la cita con el dentista?

Todo existe dentro de este momento. Cada interés es parte del tapiz. Todo sucede en un destello, en un tejido parecido al milagroso funcionamiento de tu cuerpo donde billones de eventos ocurren simultáneos fuera de tu conciencia pero impactando sobre tu ser.

Cuando estás presente, completamente presente en cada momento, también estás presente con el futuro contenido en ese momento. Es una distinción sutil. Hay un futuro que no es real -- tus proyecciones artificiales de qué será o debería ser; y hay un futuro que está contenido en la realidad de cada momento.

Cuando paso tiempo con mi hija, por ejemplo, intento estar completamente con ella en cada momento. Totalmente presente para su ánimo, pensamiento, expresión facial, respiración, entonación vocal, el problema que está presentando, la broma que cuenta, las lágrimas de su desilusión, la frustración de una expresión fracasada, el temor al fracaso o el miedo de la noche. Estoy presente para ella, tan bien como puedo, y cuanto más puedo me centro en este momento con un corazón abierto y una mente atenta. Y aún así, por más que estoy en el ahora, soy consciente de las consecuencias de mis acciones y palabras, mis expresiones, la mirada en mi ojos. He vivido demasiado como para no saber que cada acto deja su marca, y que esa marca ahora está alojada en el alma del otro, y la hendidura está grabada y ahora es parte del ser --mi hija-- a quien hablo y con estoy. Soy consciente de estas cosas y luego podré meditar sobre el efecto de estos grabados a medida que modelan su carácter y respuestas.

Pero en el presente simplemente actúo con conciencia e interés, trayendo todo lo que soy a esta interacción; estando tan plenamente presente en ello como puedo. Pues el amor me hará ser el mismo ya sea si éste es el primero o el último de muchos momentos o el momento que fue alguna vez.

Y, en verdad, si yo actuara sin esa conciencia, simulando que el futuro estaba bajo mi control, que cada momento podría no siempre ser el último, que el mañana no es desconocido, estaría actuando con deshonestidad, y semejante deshonestidad e ilusión podrían permitirme enojarme más rápidamente de lo que debiera, u olvidar decirle a mi hija cuánto la amo cada oportunidad que tengo, pues podría pensar que hay más oportunidades que las que existen. Pues, en verdad, la única oportunidad que existe es ahora.

Siempre hay tiempo para el amor. Y eso, he logrado ver, es bitajón. No es solamente vida. Es amor a la vida. Amor a la vida en cada forma que existe. En cada gusto y sensación. Es una apreciación y aceptación inmensa y exquisita de cada cara de Di-s que El nos permite ver. Es pararse con los ojos bien abiertos e inocentemente dispuesto a descubrir las revelaciones de Divinidad, en todos lados, siempre, y con gratitud.

Con bitajón, no queda tiempo para pensar en supervivencia. No hay razón para ello.

Por Jay Litvin
Jay Litvin nació  en Chicago en 1944. se trasladó a Israel en 1993 para servir como enlace médico para el programa Jabad de los niños de Chernobyl, y tuvo un rol fundamental en elevar emocionalmente a los niños de las áreas contaminadas por el desastre nuclear de Chernobyl; también fundó y dirigió el programa de las víctimas del terror de Jabad en Israel. Jay falleció en abril de 2004 después de una valerosa batalla de cuatro años con un linfoma  Non-Hodgkin, y es sobrevivido por su esposa, Sharon, y sus siete niños.
© Copyright, todos los derechos reservados. Si te ha gustado este artículo, te animamos a distribuirlo, siempre y cuando cumpla con la política de derechos de autor de Chabad.org.
 E-Mail
Ordenar por:
Discusión (14)
4 Junio, 2016
Muy hermosos comentarios. Sólo hay que confiar en EL Señor. Y Miriam, aprende y verás que pasarán cosas buenas
Bendiciones
Anónimo
17 Mayo, 2015
"Amor a la vida en cada forma que existe. Es una apreciación y aceptación inmensa y exquisita de cada cara de Di-s que El nos permite ver. Es pararse con los ojos bien abiertos e inocentemente dispuesto a descubrir las revelaciones de Divinidad, en todos lados, siempre, y con gratitud"..

Rezo para poder llegar más a menudo a esta comprensión que no siempre soy capaz de ver.

Muchas gracias por el artículo.
Angeles
España
16 Mayo, 2015
Cuan generoso es Di.s que me da grandes cosas para alimentar mi alma cada dia...esta sin duda es una de las mas grandes.
Denisse
16 Mayo, 2015
Lo que entiendo es... la importancia de vivir el momento presente. Agradecer al Creador por este instante. Y vivirlo al máximo, amar, al máximo.
Alex
lubavitchcolombia.com
15 Mayo, 2015
Hermosa lectura!!! Si miramos alrededor cuantas personas deberian leer estos bellos textos llenos de sabiduria. Me encantan y los disfruto mucho cada viernes que los recibo.
Silvia
14 Mayo, 2015
Pero antes de Bitajón les recuerdo que hay un salmo cuyo numero no recuerdo pero si la parte que dice " Calmense y sabrán quíen es Dio "
Asociegense y encontraran a Dio, en donde el existe a sea en el Presente por eso recuerden que se llama precente por que es un regalo en al que podemos encontrar a Do-s.
jorge adalberto arrieta morales
14 Mayo, 2015
Bitajon
Q hermosa y sabia palabra Bitajon faltaba en mi vida me siento renacer En Este Momento Toda Raba¡ Shabath Shalom¡,
Gloria
Maracaibo, Vzla
jabadve.com
10 Mayo, 2015
Bitajón
Por ahora tengo Bitajon fuerte desde que conocí al Rebe .
Shalom
victoria ovejero
tucuman
3 Mayo, 2013
Bitajon
Palabras de aliento y verdadera confianza de un maestro que nos conduce , aun en la incertidumbre que dia a dia asalta al ser humano, quien no se puede nergar , pero sabiendo que Nada hay fuera del control del Eterno , aun las que a nuestro criterio parecen contrias ó negativas son para bien como lo dijo otro maestro(Arush) . gracias Jay
Luis F.
Bogota- Colombia
23 Septiembre, 2012
Recuperando algo perdido...
Yo estoy volviendo a tomar aquello q quedó olvidado, escondido, dormido,,, esa confianza en el Eterno: bitajón. Me aligera la carga q llevo a cuestas, me hace sentir que soy. Todá rav Jay Litvin, no te conocí nunca hasta ahora, más desde este momento eres ya mi amigo. Tus palabras en este artículo son luz para recuperar bitajón.
Gari
Lima, Peru