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Mucho Ruido y Pocas Nueces

Mucho Ruido y Pocas Nueces

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Poco después de que los comunistas tomaron Rusia y que formaron la hoy desaparecida Unión Soviética- lanzaron una campaña para demostrar los méritos del comunismo. Planearon varios despliegues para demostrar la proeza y ventajas de la visión comunista del ejército, en diseño, navegación, etc.

Como parte de este programa, anunciaron que habían desarrollado un cañonero más veloz, más exacto, más maniobrable, una nave que navegaría los ríos y defendería el litoral. Y en cierta fecha mostrarían el primer modelo, el prototipo y prueba de la superioridad de la ingeniería comunista.

Y en la fecha designada, miles se reunieron para dar testimonio del evento. Muchos dignatarios estaban allí, y se pronunciaron muchos discursos glorificando la conducta comunista y alabando a los camaradas.

Finalmente llegó el turno del Jefe de Ingeniería Naval comunista que presentaría la nave. Era el momento que todos habían estado esperado. "Camaradas, detrás de mí está la nave más avanzada del planeta, testimonio del último triunfo de la Unión Soviética. Cuando dé la señal, la nave disparará cinco detonaciones con su bocina. Después de la quinta explosión, la nave empezará su viaje inicial, delante de vuestros ojos"

El oficial levantó su sombrero, señal indicada para que la bocina empezara a sonar. Una detonación, y todos se alegraron. Dos detonaciones, y todos se alegraron más ruidosamente. Tres. Cuatro. El aplauso era tan fuerte como la bocina de la nave.

Y entonces, el silencio. Y más silencio. Inquietamente, el oficial miraba hacia la nave. Nada. Ningún movimiento, sólo silencio.

Así como la inquietud de la muchedumbre se volvió un zumbido fuerte de conversaciones susurradas, un marinero apareció en la planchada. Echó una mirada nerviosa alrededor, entonces, en respuesta a las desesperadas e insistentes señales de la mano del Jefe de la Armada, descendió. Después de una charla apresurada con el oficial, se apuró a regresar al barco.

El oficial se volvió para enfrentar a la muchedumbre, su cara roja con obvia turbación. 'Camaradas' dijo con valentía "parece que algo de la ideología capitalista ha quedado aun dentro de nuestra sección de ingeniería. Las cuatro explosiones que oyeron, debido a una falla del plan del sistema capitalista, agotaron los artefactos de fuerza de la nave. No hay suficiente energía ahora en el motor para mover la nave, o incluso hacer sonar la bocina. Sin embargo, quédense, pues en tres horas el motor recobrará energía para hacer sonar la bocina una quinta vez y viajar un tramo"

Innecesario decir que nadie se quedó.

A menudo, sustituimos el sonido por la sustancia. Confundimos el ruido, el empujón y el bullicio de la preparación, con el propio hecho. Tenemos que recordar que no importa cuántas veces o cuán fuerte hagamos sonar la bocina, si la nave no se mueve es que nosotros no hemos hecho nada. Podemos usar toda nuestra energía en las fanfarrias y declaraciones. Pero finalmente, tenemos que entrar en la cámara de calderas y lograr que el trabajo se haga.

Esto aplica a nuestra actitud hacia el Judaísmo. "Lo principal es la acción" como el Rebe enfatizó en muchas ocasiones. Y la acción aquí significa las mitzvot- preceptos. Necesitamos asegurarnos de que lo que hacemos - cuánta energía pusimos en la realización de las mitzvot, cuán lejos podemos hacer viajar la nave del Judaísmo - que no sólo concuerde con nuestras declaraciones, sino que las supere.

Por Zelig Rivkin
El Rabino Zelig Rivkin es Director de Jabad en Lousiana, Estados Unidos.
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