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Mitzvá Diaria del Rambam

Negative Commandment 89; Positive Commandment 39, 29; Negative Commandment 81; Positive Commandment 30

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89. No Ofrendar Sacrificio Alguno Fuera del Atrio del Santuario
89. No Ofrendar Sacrificio Alguno Fuera del Atrio del Santuario (“Maale Bajutz”)

Es la advertencia con la cual se nos previno de no ofrendar' sacrificio alguno afuera, es decir, fuera del Atrio (—la azará— del Santuario). Esto es lo que se denomina "sacrificar afuera".

Es lo que El, exaltado sea, dijo: Cuídate, no sea que eleves tus holocaustos en cualquier lugar que veas.

En expresión del Sifrí: "(De este versículo) no tengo (indicio de prohibición) mas que para holocaustos. El resto de las Santidades, ¿de dónde (las sé)? Para enseñárnoslo fue dicho: y allí harás todo lo que Yo te ordeno. Pero todavía digo yo: (Aprendo que el ofrendar) holocausto (fuera del Santuario, está advertido) con un Precepto Positivo y uno Negativo, ¿no serán el resto de las Santidades (advertidas) sólo con un Precepto Positivo? Para enseñarnos (que no es así) fue dicho: (y) allí elevarás todos tus holocaustos. (Ahora bien,) el holocausto ya estaba (incluido) en la generalidad (de los sacrificios a ofrendar exclusivamente en el Santuario); ¿para que salió (de esta generalidad, por medio de una mención especial)? Para (permitirte) trazar una afinidad con él: así como el holocausto tiene la peculiaridad de (estar advertido con) un Precepto Positivo y uno Negativo, del mismo modo todos los (sacrificios) que están (advertidos) con un Precepto Positivo, lo estarán con uno Negativo".

Te explicaré este versículo, pese a que es sencillo, a fin de que se clarifique el concepto:

Sobre el holocausto se ha enunciado un versículo para advertir acerca de su ofrenda afuera (del Santuario), y es lo que El, exaltado sea, dijo: no sea que eleves tus holocaustos. Y sobrevino otro versículo para ordenar que el holocausto sea ofrendado adentro (del Santuario), y es lo que El, exaltado sea, dijo: allí elevarás todos tus holocaustos — éste es un Precepto Positivo, que ofrendes tus holocaustos en el lugar que escogerá Di-s. El quelas demás Santidades sean ofrendadas (únicamente) adentro (del Santuario) sobrevino sólo mediante un Precepto Positivo, y es lo que El dijo: y allí harás todo lo que Yo te ordeno.

Ahora bien, de lo que El dijo 'allí harás', se desprende que 'afuera no harás' —y tenemos entre nosotros por regla que un Precepto Negativo que surge de un Precepto Positivo es un Precepto Positivo—. Y eso es lo que dijeron aquí: '¿no serán el resto de las Santidades (advertidas) sólo con un Precepto Positivo?' Es decir, que quien ofrende (de alguna) de las (demás) Santidad afuera (del Santuario) sea transgresor de un 'Precepto Negativo que surge de un Precepto Positivo' solamente. Por eso dijo allí elevarás tus holocaustos, para que se obtenga la comparación y sean los demás sacrificios como el holocausto: tal como quien ofrenda un holocausto afuera (transgrede) un Precepto Negativo, así con el resto de las ofrendas (transgrede) un Precepto Negativo.

Quien transgrede este Precepto Negativo premeditadamente, es castigado con Caret; (si lo hizo) sin querer, es pasible de (traer) un jatát.

La expresión de Caret la dijo en la Sección de "Ajaréi Mot" respecto del que ofrenda afuera: (Toda persona...) que eleve holocausto o sacrificio, y a la puerta de la Tienda de Reunión no lo trajera para hacerlo para Dí-s, cercenado será ese hombre de su pueblo. En el Sifrá: "cercenado será de su pueblo — escuchamos castigo. ¿De dónde (surge) la advertencia? Para enseñárnosla fue dicho: Cuídate, no sea que eleves tus holocaustos".

En la expresión de la Guemará (—Talmud, Tratado de) Pesajím: "(Por) elevar, hay escrito castigo y hay escrita advertencia. Castigo: está escrito y a la puerta de la Tienda de Reunión no lo trajera... cercenado será. Advertencia: pues está escrito Cuídate, no sea que eleves tus holocaustos.

Las leyes de este precepto han sido explicadas ya en el Capítulo Décimo Tercero (del Tratado Talmúdico) de Zevajím.

Extraido del EL LIBRO DE LOS PRECEPTOS, Vol. I y II, de la Editorial Kehot Lubavitch Sudamericana
© Editorial Kehot Lubavitch Sudamericana.

Prohibida su reproducción total o parcial sin autorización escrita de la Editorial.

Derechos Reservados.

39. El Sacrificio Perpetuo
39. El Sacrificio Perpetuo ("Tamid")

Es el precepto con el cual se nos ordenó ofrendar en el Santuario dos carneros cada día, y estos se denominan Temidím — (Sacrificios) Perpetuos—.

Es lo que El, exaltado sea, dijo: Dos por día, como 'Olá', siempre.

Las leyes de este precepto —y el orden de su ofrendado y su proceso— han sido explicadas ya en el Capítulo Segundo (del Tratado Talmúdico) de Iomá, y en el Tratado de Tamid.

Extraido del EL LIBRO DE LOS PRECEPTOS, Vol. I y II, de la Editorial Kehot Lubavitch Sudamericana
© Editorial Kehot Lubavitch Sudamericana.

Prohibida su reproducción total o parcial sin autorización escrita de la Editorial.

Derechos Reservados.

29. El Fuuego Perpetuo del Altar
29. El Fuuego Perpetuo del Altar ("Esh Tamid")

Es el precepto con el cual se nos ordenó encender fuego sobre el Altar, cada día, siempre.

Es lo que El dijo: Fuego perpetuo arderá sobre el Altar, no será apagado — y ello no será posible salvo mediante lo que El ordenó: ser constante y colocar los maderos cada mañana y por la tarde, como fue explicado en el Capítulo Segundo (del Tratado Talmúdico) de Iomá y en el Tratado de Tamid.

En la explicación dijeron: "A pesar de que fuego descendía del Cielo, es precepto traer (fuego) del simple (hombre)".

Las leyes de este precepto —quiero decir: el precepto de la disposición del fuego que se hacía de a diario sobre el Altar— fueron explicadas ya en el Capítulo Cuarto (del Tratado Talmúdico) de Kipurím y en el Capítulo Segundo de Tamid.

Extraido del EL LIBRO DE LOS PRECEPTOS, Vol. I y II, de la Editorial Kehot Lubavitch Sudamericana
© Editorial Kehot Lubavitch Sudamericana.

Prohibida su reproducción total o parcial sin autorización escrita de la Editorial.

Derechos Reservados.

81. No Apagar el Fuego del Altar
81. No Apagar el Fuego del Altar (“Kivui Esh Tamid”)

Es la advertencia con la cual se nos previno de no apagar el fuego del Altar.

Es lo que El, exaltado sea, dijo: Fuego perpetuo arderá sobre el Altar, no será apagado.

En el Sifrá: "no será apagado — enseña que todo el que apaga transgrede un Precepto Negativo".

Quien transgrede este Precepto Negativo y apaga siquiera una de las brasas del Altar — recibe (la pena de) Malkut.

Las leyes de este precepto han sido explicadas ya en el Capítulo Décimo (del Tratado Talmúdico) de Zevajím.

Extraido del EL LIBRO DE LOS PRECEPTOS, Vol. I y II, de la Editorial Kehot Lubavitch Sudamericana
© Editorial Kehot Lubavitch Sudamericana.

Prohibida su reproducción total o parcial sin autorización escrita de la Editorial.

Derechos Reservados.

30. Quitar las Cenizas del Altar
30. Quitar las Cenizas del Altar ("Terumat Hadeshen")

Es el precepto con el cual se ordenó a los Sacerdotes retirar diariamente las cenizas de sobre el Altar, y es lo que (los Sabios) denominan: Terumat HaDéshen.

Es lo que El, exaltado sea, dijo: Y vestirá el Sacerdote su túnica de lino y sus pantalones de lino... y levantará las cenizas.

Las leyes de este precepto fueron explicadas ya en varios lugares de (los Tratados de) Tamid y Kipurím.

Extraido del EL LIBRO DE LOS PRECEPTOS, Vol. I y II, de la Editorial Kehot Lubavitch Sudamericana
© Editorial Kehot Lubavitch Sudamericana.

Prohibida su reproducción total o parcial sin autorización escrita de la Editorial.

Derechos Reservados.

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