Enter your email address to get our weekly email with fresh, exciting and thoughtful content that will enrich your inbox and your life.

Mitzvá Diaria del Rambam

Positive Commandment 54; Negative Commandment 156, 229; Positive Commandment 16, 79

Mostrar el texto en:

54. Alegria en los Festivales de Peregrinación
54. Alegria en los Festivales de Peregrinación ("Simjat Regalim")

Es el precepto con el cual se nos ordenó la alegría en las Peregrinaciones.

Es lo que El, exaltado sea, dijo: Y te regocijarás en tu festividad. Este es el tercer precepto de los tres que rigen en el Festival de Peregrinación.

El concepto primordial al que alude este precepto es que ineludiblemente ofrenden un sacrificio Shlamím. Estos Shlamím son adicionales al "Shlamím de Jaguigá" y son los que en el Talmud se denominan Shalmei Simjá.

Respecto de la ofrenda de estos Shlamím es que dicen: "Las mujeres están incluidas en (la ordenanza de ofrendar el Sacrificio de) Simjá —'alegría'—".

Ya ha dicho el versículo: Y sacrificarás 'Shlamím', lo comerás allí, y te alegrarás ante el Señor.

Las leyes de este precepto han sido explicadas ya, también, en (el Tratado Talmúdico de) Jaguigá.

Dentro de lo que El dijo: Y te regocijarás en tu festividad se incluye además lo que (—los Sabios) también dijeron: "Alégrate con toda clase de alegría". De ello: comer carne en las festividades, beber vino, vestir ropas nuevas, repartir frutas y golosinas a los niños y a las mujeres, y la algarabía con instrumentos musicales y baile únicamente en el Santuario, y esa es Simjat Beit Hashoevá". Todo esto está comprendido en lo que El dijo: Y te regocijarás en tu festividad.

El (modo de alegría) más severo de todos ellos es la obligación de beber precisamente vino, pues éste es específico para la alegría. En expresión de la Guemará (—Talmud, Tratado de) Pesajím: "El hombre debe alegrar a sus hijos y a los moradores de su casa en el Festival de Peregrinación. ¿Con qué los alegra? Con vino". Y allí dijeron: "Estudiamos (en una Baraita): Rabí Iehudá ben Beteirá dice: cuando el Santuario está en pie, la alegría es sólo con carne, pues fue dicho: Y sacrificarás 'Shlamím', lo comerás allí, y te alegrarás. Ahora, no hay alegría más que con vino, pues fue dicho: Y el vino alegrará el corazón del hombre.

Dijeron además: "Los hombres (se alegran) con lo que les es adecuado; las mujeres (se alegran) con lo que les es adecuado"

La expresión de la Torá es que nos obliguemos a incluir en esta alegría a los pobres, los desdichados y los extranjeros; dijo, exaltado sea: …y el extranjero, el huérfano y la viuda.

Extraido del EL LIBRO DE LOS PRECEPTOS, Vol. I y II, de la Editorial Kehot Lubavitch Sudamericana
© Editorial Kehot Lubavitch Sudamericana.

Prohibida su reproducción total o parcial sin autorización escrita de la Editorial.

Derechos Reservados.

156. Que la Peregrinación no sea sin Traer Ofrenda
156. Que la Peregrinación no sea sin Traer Ofrenda (“Alía Lareguel Bli Korban”)

Es la advertencia con la cual se nos previno de no ascender para festejar sin que tengamos con nosotros ofrenda para sacrificarla allí.

Es lo que El, exaltado sea, dijo: Y no han de ver Mi semblante, vacíos — sino que al menos habrá con él Olá y Shlamím.

Las leyes de este precepto han sido explicadas ya en el Tratado (Talmúdico) de Jaguigá.

Este Precepto Negativo no atañe a mujeres.

Extraido del EL LIBRO DE LOS PRECEPTOS, Vol. I y II, de la Editorial Kehot Lubavitch Sudamericana
© Editorial Kehot Lubavitch Sudamericana.

Prohibida su reproducción total o parcial sin autorización escrita de la Editorial.

Derechos Reservados.

229. No Abandonar al Levita
229. No Abandonar al Levita (“lo Taazov Et Halevi”)

Es la advertencia con la cual se nos previno de no abandonar a los Levitas, desentendernos de ellos de entregarles sus presentes íntegramente, y de alegrarlos en la (Festividad de) Peregrinación.

Es lo que El dijo: Cuídate, quizás has de abandonar al Levita, todos tus días (sobre tu tierra).

En la expresión del Sifrí: "Cuídate (hishámer) — (advertencia) con un Precepto Negativo; quizás (pen) has de abandonar — (ordenanza) con un Precepto Negativo".

Extraido del EL LIBRO DE LOS PRECEPTOS, Vol. I y II, de la Editorial Kehot Lubavitch Sudamericana
© Editorial Kehot Lubavitch Sudamericana.

Prohibida su reproducción total o parcial sin autorización escrita de la Editorial.

Derechos Reservados.

16. Reunión del Pueblo en el Santuario, en Sucot
16. Reunión del Pueblo en el Santuario, en Sucot ("Hakhel")

Es el precepto con el cual se nos ordenó que el pueblo todo se reúna en el (día) segundo de Sucot de todo año posterior al de Shemitá, y que sean leídos delante de ellos algunos versículos de "Mishné Torá".

Es lo que El, exaltado sea, dijo: Reúne al pueblo, los hombres, las mujeres y los infantes... Este es el Precepto de Hakhel.

Al comienzo (del Tratado Talmúdico) de Kidushín, cuando dijeron: "Las mujeres están exentas de todo Precepto Positivo que es provocado por el tiempo", preguntaron en el Talmud y dijeron: "¿(Cómo puede decirse así) si Hakhel, que es un Precepto Positivo provocado por el tiempo, es obligación (también) para las mujeres?" Y al fin del tema se arribó a la conclusión: "No se aprende de lo Global".

Las leyes de este precepto —me refiero a cómo se ha de leer, quién ha de leer, y qué ha de leer— ya han sido explicadas en el Capítulo Séptimo del Tratado (Talmúdico) de Sotá.

Extraido del EL LIBRO DE LOS PRECEPTOS, Vol. I y II, de la Editorial Kehot Lubavitch Sudamericana
© Editorial Kehot Lubavitch Sudamericana.

Prohibida su reproducción total o parcial sin autorización escrita de la Editorial.

Derechos Reservados.

79. Consagración de los Primogenitos
79. Consagración de los Primogenitos ("Kidush Bejorot")

Es el precepto con el cual se nos ordenó la santificación de los primogénitos, es decir: su separación y apartado para lo que es obligatorio hacer con ellos.

Es lo que El, exaltado sea, dijo: Santifica para Mí todo primogénito —el que abre la matriz— de los hijos de Israel, del hombre y de la bestia.

La expresión de la Torá es que este animal es (del) ganado mayor, menor, y la especie del burro únicamente. Esta ordenanza ha sido repetida (en la Torá) en (referencia a) el primogénito del animal (ritualmente) puro, y es ése el precepto del cual estamos hablando ahora.

Dijo El, exaltado sea: Todo primogénito macho que habrá de nacer de tu ganado mayor y menor, santificaras para el Señor, tu Di-s. Y la ley de este primogénito del animal puro es: que sea entregado a los Sacerdotes, (quienes) ofrendan su grasa y su sangre, y comen el resto de su carne.

Las leyes de este precepto, en su totalidad, han sido explicadas ya en el Tratado (Talmúdico) de Bejorot.

Al final del Tratado de Jalá se explicó que esta ley no rige más que para la Tierra (de Israel). Dice el Sifrí: "Podría (yo pensar) que la persona ha de traer primogénitos desde fuera de la Tierra (de Israel) a la Tierra (de Israel); para enseñarnos (que no es así) fue dicho: Y comerás delante del Señor, tu Di-s,... el diezmo de tu grano, de tu vino y de tu aceite, y los primogénitos de tu ganado mayor y menor — (lo que significa que) del lugar del cual tú traes el diezmo del grano, (de allí) traes los primogénitos; de fuera de la Tierra (de Israel), de donde no traes el diezmo del grano, no traes primogénitos".

Te ha sido explicado, pues, que este precepto no rige sino en la Tierra (de Israel). El primogénito de fuera de la Tierra (de Israel), empero, no es ofrendado; sin embargo es sagrado (como) para (que sólo esté permitido) ser comido con su defecto — tanto cuando la Casa Santa está construida como cuando está como en nuestra época, tal como el diezmo del grano.

Los Levitas no están incluidos en la obligatoriedad de este precepto.

Extraido del EL LIBRO DE LOS PRECEPTOS, Vol. I y II, de la Editorial Kehot Lubavitch Sudamericana
© Editorial Kehot Lubavitch Sudamericana.

Prohibida su reproducción total o parcial sin autorización escrita de la Editorial.

Derechos Reservados.

Esta pagina en otros idiomas