Además [de las diez facultades], cada Alma Divina (néfesh elokít) posee tres vestimentas. Estas son: el pensamiento, el habla y la acción [tal como hallan expresión] en los 613 mandamientos de la Torá. Porque, cuando una persona cumple activamente todos los preceptos que requieren acción física, y con su poder del habla se ocupa con explicar todos los 613 mandamientos y las leyes que gobiernan su cumplimiento, y con su poder del pensamiento comprende todo lo que es capaz de entender en el Pardés de la Torá, entonces los 613 "órganos" de su alma están investidos, todos, en los mandamientos de la Torá.