Estimados Lectores:

Si hay tres mitzvot que definen por excelencia la observancia del judaísmo, son Shabat, alimentación kosher y pureza familiar.

Esta semana la Torá nos habla de la Mitzvá de la pureza familiar, básicamente esta mitzvá nos ordena que durante el periodo menstrual la pareja tiene prohibido tener contacto físico y al culminar el periodo la mujer debe contar 7 días limpios y recién al culminar esta semana se sumerge en las aguas de la Mikve (una pileta con agua de lluvia o de manantial) y puede retomar el contacto físico con su marido. En total 12 días de separación física.

La realidad es que pocos pueden entender por qué ciertas cosas son descritas en la Torá como puras y ciertas son impuras, estas son mitzvot que no tienen explicación racional, ni motivos revelados.

Podríamos pensar que al no haber una explicación definida estas mitzvot tienen poca relevancia en el mundo actual y en la dinámica de una pareja moderna. Pero ocurre todo lo contrario.

El gran desafío que enfrentan la mayoría de las parejas casadas después de algunos años, es la rutina y el desgaste. La Mitzvá de pureza familiar permite quebrar la rutina, explorar otras formas de contacto, de afecto, ayuda a mantener el deseo y recrea la sensación de reencuentro con el ser amado.

Para que cualquier relación prospere debemos esforzarnos todos los días, hoy más que nunca cuando las relaciones son frágiles y delicadas, el judaísmo nos da un secreto ancestral para llevar plenitud a nuestras vidas.

¡Shabat Shalom!

Rabino Eli Levy