Estimados Lectores:

El Shabat previo a Pesaj es conocido en el pueblo judío como Shabat Hagadol, el gran Shabat.

La tradición nos cuenta que:

En aquel día, cada uno familia israelita tomó un cordero para su ofrenda y lo ató a las patas de la cama. Los egipcios, al ver esto, preguntaron: “¿Para qué es este cordero?” Los Hijos de Israel respondieron: “Es para ser sacrificado como ofrenda de Pesaj, tal como Di-s nos lo ordenó”. El cordero representaba la máxima deidad egipcia, ya que los egipcios adoraban la prosperidad materialista y económica.

Por eso este Shabat es llamado el Gran Shabat.

La finalidad de nuestra existencia en este mundo es transformar nuestro entorno, perfeccionarlo, iluminarlo. Muchas veces esos cambios exigen gran coraje, los hijos de Israel tomaron lo más valioso de la sociedad en la que se encontraban y lo sacrificaron a Di-s.

Ese mensaje es vigente en nuestra época, para lograr cambios hace falta coraje, cuando todos a nuestro alrededor están enceguecidos por lo material, es muy difícil abstraerse y tratar de llevar una vida espiritual. Nuestros vecinos nos preguntan: ¿Qué hacen? ¿Por qué no se dejan llevar por la vida materialista? Y nuestra respuesta es: “Di-s nos entregó lo material para que lo elevemos y lo transformemos en algo espiritual”.

A pocos días de Pesaj, aprovechemos para reflexionar si en nuestras vidas nos dejamos llevar por lo material o lo utilizamos para beneficiar al mundo en general. Hay mucha gente que no tiene con quien pasar la fiesta de Pesaj, invita a alguien a tu Seder, o subvenciona con tu dinero para que alguien disfrute un Seder comunitario.

¡Shabat Shalom!

Rabino Eli Levy