Estimados Lectores:

Esta semana damos fin al libro de Bamidbar, el cuarto libro de la Torá. La última parashá del libro de Bamidbar es Masei, que nos relata cada uno de los 42 viajes del pueblo de Israel a lo largo del Exodo.

Es interesante la expresión del primer versículo de esta Parashá:

“Éstos son los viajes de los israelitas, quienes habían salido de Egipto”

La pregunta que haces lo comentaristas es:

El viaje que saco al pueblo de Israel de Egipto fue en realidad uno solo, el primero, y si consideramos que todo el éxodo fue un gran viaje, entonces la expresión correcta debe ser “Este es el viaje” en forma singular. Y por otro lado ¿Por qué no decir “Estos son los viajes de Israel para llegar a la tierra prometida”? ¿Por qué siempre recordar el comienzo en Egipto?

La respuesta es que de Egipto debemos seguir saliendo en forma cotidiana, incluso cuando seguimos avanzando en la vida y creciendo, nunca debemos olvidar que estamos en Egipto espiritualmente, o sea que siempre debemos buscar liberarnos de las cadenas que nos esclavizan, a pesar que uno puede progresar espiritualmente, cada día debe identificar su Mitzraim (Egipto) actual y reconocer que es limitado, que tiene debilidades que lo dominan, que no le permiten llegar al próximo paso.

Es muy frecuente que cuando una persona se convierte al judaísmo o que hace Teshuvá (retorna a las fuentes de la Torá), que en algún momento entra en una zona de confort en la cual se estanca y no sigue creciendo, siente que ya llego al objetivo.

Una vez charlando con una persona que quería convertirse al judaísmo y me contaba de todos los obstáculos y desafíos que tenía que sobrepasar para lograr su objetivo. “Siento que siempre estoy en el camino buscando la verdad” me decía con frustración, con admiración de su esfuerzo le dije: “Nunca pierdas esa búsqueda, incluso cuando llegues a convertirte, nunca pierdas la sensación que estamos siempre en el camino, que cada día debemos luchar y superarnos, que lo que ayer fue una salvación y un gran éxito, hoy ya no me alcanza y debo sentirme prisionero y buscar el próximo objetivo de libertad”

¡Shabat Shalom!

Rabino Eli Levy