Estiamdos lectores:

El editorial más complicado del año para escribir es el de Sucot. Siempre estoy corriendo con los preparativos de las fiestas, construir la sucá, comprar y ayudar a preparar las comidas festivas y todo en pocos días. Pero aquí les comparto una reflexión sobre Sucot:

De las mitzvot de Sucot ponemos foco en las cuatro especies y la Sucá, pero hay una mitzvá exclusiva de Sucot que no se conoce mucho: los 70 toros.

En la época del templo en Sucot se ofrendaban 70 toros durante los días de Sucot. Leemos en la plegaria de musaf como era este servicio.

Estos toros se traían en representación de todas las naciones del mundo, estos sacrificios servían para que incluso los no judíos fueran elevados en Sucot.

¿Por qué traer tantos sacrificios para las naciones?

El pueblo de Israel debe saber que no vive en una burbuja, lo que ocurre en el mundo nos afecta, lo que le pasa a los demás pueblos tiene un impacto en nosotros, y lo que hacemos nosotros como Am Israel tiene consecuencias en el resto del mundo.

Cuando decimos que somos el pueblo elegido no es para demostrar superioridad sobre otros pueblos, no somos mejores. Pero si para traer la luz de la Torá y el mensaje que Hashem nos dejó a todas las naciones del mundo. Durante siglos esto fue imposible por las persecuciones y el status de humillación en el que vivían los judíos, pero hoy en día es una obligación de cada judío pensar en forma global como ayudar a refinar al mundo.

Ojala que con el granito de arena de cada uno podamos ver reconstruido el Beit Hamikdash y pasar este mismo Sucot en Ierushalaim con Mashiaj.

¡Jag Sameaj y Shabat Shalom!