Estimados lectores:

Somos todos adictos en recuperación. Algunos a una sustancia, otros a una persona o a una forma de reaccionar determinada.

Para salir de cualquier ciclo adictivo hay que cortar en seco. Un drogadicto en recuperación no puede estar cerca de drogas y un alcohólico no puede probar un traguito.

En la parashá hablamos del nazir, una persona que hace votos de no tomar vino, entre otras restricciones. Al culminar el voto debe traer un sacrificio de expiación por el pecado.

Pero ¿Qué pecado? Es una persona tratando de recuperarse, de levantarse. ¿Una vez que culmina su recuperación lo consideramos un pecador? Deberíamos premiarlo.

En realidad, la expiación es el comienzo de la nueva etapa. Mientras se alejaba de la adicción no podía analizar ni reflexionar que lo llevo a la adicción en primer lugar, que vacío llenaba el vino, la droga o esa relación toxica. Ahora que ya se alejó del síntoma es momento de empezar a corregir el problema de fondo llenando la vida con plenitud.

Para entenderlo con más profundidad recomiendo este excelente artículo “Adicto en recuperación”.

¡Shabat Shalom!

Rabino Eli Levy