Pregunta:

Shalom,


Espero que esté muy bien. Hay una mitzvá en mi vida que por muchas vueltas que le doy, no encuentro la razón por la que incluso involuntariamente me cuesta y fallo tanto desde que tengo memoria. Me duele mucho e incluso me he esforzado en reflexionar y buscar métodos para no transgredir, pero siempre termino igual. Esta es honrar y respetar a los padres.

Sé que suena incomprensible pensar que a una hija se le hiciera difícil honrar a sus padres como es debido y tratarlos de lo mejor, pues se les debe la vida y la manutención, además de existir un vínculo biológico en la naturaleza humana que nos une e inevitablemente nos hace sentir ese afecto inmenso que les tenemos. Pero es así, soy consciente de ello pero incapaz de rectificarlo por completo. Especialmente ha sucedido con mi mamá. En realidad con mi papá no tengo mucho problema, pero con mi mamá varias veces no me pongo en mi lugar.

Hay algunas variables de por medio que no podría detallar aquí, pero finalmente el objeto de esta consulta es pedirle un consejo, apoyo, fuerza y/o esperanza de cambio para esta dificultad.


Gracias, que tenga un lindo día.
Andrea,
19 años

Respuesta:

¿Cómo estás?

Es sin duda una mitzvá muy difícil, la más difícil quizás.

Incluso va contra la naturaleza. El ser humano cuando crece y madura, muestra su independencia mostrándose contrario a los padres, a las reglas establecidas. Esa es la forma de aferrarnos en nuestra propia identidad.

Pero la Torá nos dice que debemos honrarlos y respetarlos. No nos obliga a amarlos, pero si a respetarlos y darles el honor que merecen por habernos dado las chances de estar vivos. Mucho más si realmente ellos nos cuidan y nos mantienen.

Debemos eliminar las emociones y controlarlas y simplemente ser amables y respetuosos, incluso si esto va contra nuestra propia naturaleza.


Rabino Eli Levy