Alrededor del año 1995, una pareja judía que vivía en Lima, Perú, realizó un crucero bordeando las costas de EE.UU., en el barco conocieron a una señora norteamericana cuya hija pertenecía al movimiento Lubavitch, y una gran amistad floreció entre ellos.

A los pocos días de su regreso a casa, la pareja recibió una carta de la señora, en donde les contaba que había ido a Nueva York a visitar a su hija, y cuando le comentó acerca de la pareja, que había conocido en el crucero, residenciada en Lima, su hija le pidió un favor: “Quiero que les mandes el dólar del Rebe que está dentro del sobre para que se lo entreguen al Sheliaj de Lima, el rabino Schneur Zalman Blumenfeld”

Por algún motivo, la pareja se olvidó del encargo; pasaron cerca de veinte años, y una tarde cuando el Sheliaj se disponía a salir de su oficina, la señora, apareció con la carta en mano, y dijo, ¡Rabino, tengo un dólar del Rebe para usted!

Al principio el rabino no entendía y pensó que la dama tenía un dólar que le habían dado de Sheliaj Mitzvá1 , él sabía que ella, estaba regresando de un viaje.

La señora, comenzó a relatarle, que hacía casi veinte años, había recibido una carta junto a ese dólar para él, pero, se había olvidado entregarlo, ahora, debido a que ella y su esposo se estaban mudando a otro departamento, encontró la carta junto al dólar; después de escuchar lo que había sucedido, el rabino, quedó atónito ya que unos instantes antes había pedido del Rebe una señal que le diera seguridad de que todo se resolvería.

En ese momento él estaba atravesando una crisis personal a causa de diferentes dificultades que tenía y particularmente una situación de déficit económico debido a los numerosos proyectos en su Shlijut.

Cuando recibí ese dólar, sentí el abrazo del Rebe diciéndome, “¡No estás solo!”. Realmente percibí su protección, a partir de ese momento, todos los problemas comenzaron a solucionarse. Estoy totalmente convencido que el Rebe me envió ese dólar para fortalecerme cuando más lo necesitaba.

Para Reflexionar

Esta anécdota nos demuestra cómo la Divina Providencia Individual se encarga de que las cosas sucedan en el momento más oportuno.

Al rabino Zalman Blumenfeld el Rebe le asigno la misión de establecer las instituciones de Jabad en Perú, junto con su familia en el año 1987, con el propósito de fortalecer el judaísmo. Él y su familia con gran devoción y entusiasmo dedican sus vidas para cumplir con esta misión; se esmeran por fortalecer el orgullo de ser judío en cada miembro de su comunidad.

Ofrecen una gran variedad de actividades para todas las edades y brindan a sus miembros el apoyo necesario en todas las situaciones que pudieran presentarse en sus vidas.