Cuando recién había llegado a la Ieshivá, me sumergí íntegramente en la experiencia. Pronto me di cuenta de que había perdido el equilibrio. Fue en esa época que escuché del Rebe las siguientes palabras, y ellas me guiaron:

Dice el Talmud: "Cuatro sabios entraron en el Pardés ("huerto", las enseñanzas místicas). Uno murió, otro perdió la cordura y otro se volvió hereje. Rabí Akiva entró en paz y salió en paz".

¿Por qué Rabí Akiva fue capaz de salir en paz?

Porque entró en paz; él había hecho las paces entre su mundo físico y su mundo espiritual, entre su cuerpo y su alma, y veía el propósito en ambos.

Así, al entrar en lo espiritual tenía en mente el regreso a lo físico. Y al regresar a lo físico, trajo consigo de lo espiritual.