Hay tres modos de unificar dos opuestos. El primero es introducir un poder que trascienda a ambos y al cual ambos se sometan totalmente, con todo su ser. Así están en paz el uno con el otro, porque están ambos bajo la influencia del mismo poder. Pero su ser no está en paz, su ser es simplemente ignorado.

El segundo es encontrar un terreno intermedio donde los dos seres se encuentren. En ese lugar neutral, donde se encuentran, ambos están en paz, pero el resto de sus territorios permanecen distantes y separados.

El tercer modo es revelar que la esencia de todos los aspectos de ambos seres es una y la misma. Este es el método de la Torá. La Torá armoniza lo espiritual con lo material, revelando que la verdadera sustancia de todas las cosas es la Unicidad de su Creador.