El retorno es el acto más absoluto de autoexpresión. Nadie retorna porque se lo hayan ordenado. La habilidad de regresar proviene de ti mismo.

Ésta es la evidencia de que uno nunca estuvo realmente desvinculado: Tal vez las vestimentas externas del alma se hayan separado, pero el núcleo se mantuvo en todo momento íntimamente unido a su Fuente. De ahí proviene el mensaje de retornar.