Al crear la existencia toda, D-os concibió fuerzas que Lo revelan y fuerzas que se Le oponen, creó la luz y la oscuridad. Quien hace el bien trae más luz. Quien falla, alimenta la oscuridad.

Pero quien falla y luego retorna, trasciende todo el esquema. Alcanza directamente la esencia del Creador más allá de la oscuridad y la luz.

Y así, su oscuridad se transforma en luz.

Cuando la luz desaloja a la oscuridad, una nueva oscuridad viene a reemplazarla.

Cuando la oscuridad misma se transforma en luz, ninguna oscuridad puede oponérsele.