Estimados lectores:

Estoy viajando desde Argentina al congreso internacional de rabinos de Jabad que se celebra cada año en la ciudad de Nueva York con la participación de más de 3000 representantes de distintas comunidades alrededor del mundo.

Mi vuelo de conexión a la ciudad de Nueva York se canceló por la intensa tormenta de nieve que golpea la ciudad y toda la costa este de Estados Unidos, y tuvimos que aterrizar en la ciudad de Atlanta. Mientras hacia los trámites de inmigración una pareja de ancianos israelíes se me acercó pidiendo ayuda ya que no dominaban el ingles y no entendían muy bien como proceder, con temor en los ojos la mujer me pidió que no me despegara de su lado, juntos hicimos las reservas para viajar al día siguiente y también conseguimos lugares en un hotel para pasar la noche, me confesaron que de no ser por mi ayuda tendrían que haber pasado la noche en el aeropuerto ya que ninguno de los empleados de la aerolínea los entendía. Por suerte ellos traían comida kosher que compartieron conmigo y pudimos ayudarnos mutuamente.

El Baal Shem Tov dice que uno puede vivir en esta tierra 70 o 80 años solo para ayudar a otro judío aunque sea una sola vez.

Cada vez que las cosas no salen como las planeamos debemos preguntarnos ¿Qué debo hacer en este lugar en el que Di-s me puso? ¿Cómo puedo ayudar a otro desde mi posición? ¿Cómo puedo aprovechar el contratiempo para mejorar mi lugar en el mundo?

Esto no solo hará más tolerable los contratiempos, sino que llenara nuestra vida de sentido.

Pdta: Como todos los años me dispongo a acercar sus pedidos a la tumba del Rebe de bendita memoria, por favor enviarlo antes del domingo.

¡Shabat Shalom!

Rabino Eli Levy