Shabat, 25 Kislev, 5787
El primer asesinato de la historia ocurrió el 25 de Kislev del año 41 desde la creación (3720 AEC), cuando el hijo mayor de Adán y Eva, Caín, mató a su hermano menor, Abel, como es relatado en el capítulo 4 de Génesis.
Las vasijas, cortinados, las partes de las paredes y otros componentes del Mishkan (el santuario portátil o "Tabernáculo" construido bajo la dirección de Moisés para albergar la Presencia Divina durante los viajes de los israelitas por el desierto) fueron completados el 25 de Kislev del año 2449 desde la creación (1312 AEC). Sin embargo el Mishkan no fue ensamblado hasta tres meses después, cuando a partir del 25 de Adar de ese año, fue erigido y desarmado durante un período de 7 días de "entrenamiento" antes de su dedicación el 1 de Nisan. Nuestros Sabios nos dicen que el día 25 de Kislev fue compensado 12 siglos después, cuando los Macabeos dedicaron el Santo templo el 25 de Kislev de 3622 (139 AEC)
El 25 de Kislev del año 3622 desde la creación, los Macabeos liberaron el Santo Templo de Jerusalén, tras derrotar a los mucho más numerosos y poderosos ejércitos del rey greco-sirio Antíoco IV, quien había intentado por la fuerza desarraigar las creencias y prácticas del judaísmo del pueblo de Israel. Los victoriosos judíos repararon, limpiaron y re-dedicaron el Templo al servicio de Di-s. Pero todo el aceite del templo había sido impurificado por los invasores paganos; cuando los judíos quisieron encender la menorá (candelabro) del Templo, sólo encontraron una pequeña vasija de aceite de oliva ritualmente puro. Milagrosamente, la cantidad para un día ardió durante ocho días, hasta que se pudo obtener aceite nuevo y puro. En conmemoración los Sabios instituyeron la festividad de ocho días de Janucá, en la cual se encienden luminarias cada noche para recordar y publicitar el milagro.
El 25 de Kislev es el Iortzait (fecha del fallecimiento) de Rabí Jaim Jizkia Medina (1832-1904), autor de la enciclopedia halájica Sdei Jemed.