"Por favor, saquen sus libros de la Torá," dijo la Morá Rivka a los estudiantes. Los chicos recién habían terminado de estudiar Parashat Noaj y estaban ansiosos por comenzar Lej Lejá.

"Vamos a aprender sobre Avraham Avinu," ("nuestro patriarca"), continuó la Morá.
"Ya fuimos introducidos a Avraham y su familia al final de Parashat Noaj. Ahora vamos a comenzar Parashat Lej Lejá. Hashem manda a Avraham a dejar su lugar de nacimiento y viajar a Eretz Israel."

"¿Pero qué paso con el resto de las historias?" preguntó Miriam sorprendida. Los otros chicos la miraron sin entender.

"¿A qué te referís Miriam?" preguntó la Morá Rivka. "¿Qué historias?"

"Yo me acuerdo de la historia de Avraham descubriendo a Di-s cuando tenía sólo tres años. La Morá Iael nos enseñó esa historia el año pasado".

La clase asintió mirando a Miriam. Otros chicos también levantaron sus manos. "Y," dijo Yoel, "de la otra historia de cuando rompió los ídolos de su padre cuando estaba cuidando el negocio"

"O cuando Nimrod lo tiró en el horno ardiente," agregó Rubén.

"¿Por qué la Torá no empieza a contarnos sobre Avraham antes del momento en que Hashem le dice Lej Lejá?"

La Morá Rivka miró a Miriam con una sonrisa. "¡Muy bien Miriam!. Tu pregunta puso a pensar a toda la clase. Dejame explicar".

Avraham Avinu creía en Di-s y dedicó su vida a enseñar a otros a creer también. Muchas cosas pasaron durante su vida. La primer historia que la Torá nos cuenta sobre Avraham nos enseña la lección más importante de la forma en que él servía a Hashem.

"¿Pero cómo nos enseña esta historia más que las otras que ocurrieron antes?," preguntó Miriam.

"Hay una diferencia entre esta historia y las otras," respondió la Morá Rivka.

"Esta es la primera vez que Hashem habla directamente con Avraham y le ordena hacer algo. Y Avraham lo hace inmediatamente, creyendo en Hashem sin cuestionar. En las otras historias, Avraham hace las cosas por si mismo. Él descubre a Hashem, rompe los ídolos, elige ser tirado en el horno ardiente."

"La Torá no nos cuenta solamente historias. La Torá nos enseña que un judío tiene que dedicar su vida a escuchar a Hashem. Es por eso que la primer historia sobre Avraham Avinu, el primer judío, es que Hashem le dice que haga algo y él lo hace".

"Cuando una persona hace buenas acciones por sí mismo, es muy importante. Pero acá la Torá nos está enseñando qué significa ser judío: Hashem nos dice qué hacer y nosotros lo hacemos. Eso exactamente lo que Avraham hizo y la Torá nos enseña a seguir su ejemplo."