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1. Sobre el versículo [final de la Sección Semanal Ajarei:] "Protegerán Mí mandamiento"1, la Guemará dice [que el sentido del mismo es] "provean de protección a Mi mandamiento"2. Este versículo constituye el fundamento para las reglas de precaución instituidas por los Sabios3, y también para las medidas de prevención que cada judío debe fijar para sí mismo, con el objeto de tomar distancia incluso de cuestiones permitidas4, a fin de evitar incurrir en alguna prohibición5. [Es decir, las 365 mitzvot prohibitivas, que son parte de "Mi mandamiento", deben ser "protegidas" por los Sabios judíos, al establecer reglas que alejen a la persona de la transgresión. Asimismo, cada judío individualmente debe fijar para sí normas de conducta que lo aparten incluso de cuestiones permitidas a fin de no caer en el pecado]. En este espíritu, los libros de musar –ética judía- señalan que es necesario tomar medidas restrictivas en cien áreas de lo permisible para evitar traspasar los límites de tan sólo una prohibición.

2. Hay quienes erróneamente argumentan: "¿Por qué debemos buscar nuevas restricciones?

Es comprensible que debemos respetar lo que prohibieron nuestros Sabios a lo largo de las generaciones, pues ello se enmarca en [la declaración del versículo:] 'No te apartarás de lo que ellos te digan...'6; pero aun así, no hay que esmerarse en ello extremadamente, pues se trata "no más" que de decretos rabínicos. Siendo así [–concluye este razonamiento-] con más razón debemos evitar nuevas restricciones, '¡es bastante ya con lo que la Torá te prohibió!'"7.

Como evidencia a su pensamiento, ellos citan lo dicho en el [Talmud] Ierushalmi, que [el alma de] la persona, [después de su vida física,] deberá "rendir cuentas" por todo alimento que vio y no consumió8.

Más aún –argumentan ellos- ya de por sí es difícil observar todo lo que se nos ordenó, por lo tanto, no es conveniente agregar más restricciones y exigencias, ya que esto puede conllevar a perder, Di-s nos libre, [todo contacto con lo que originalmente Di-s nos exige en la Torá, que en realidad es] lo principal [a tener en cuenta]. ¡Demasiadas restricciones pueden llevar a que nos apartemos totalmente del camino de la Torá, Di-s libre! Ellos basan este argumento tomando como referencia al pecado del Árbol del Conocimiento [del Bien y del Mal], que es la raíz de todos los pecados9: [El pecado se originó] debido al agregado de una prohibición que Di-s no ordenó, [es decir,] se adicionó a la orden Divina de "no comerás de él"10, la restricción extra de "no lo tocarás"11. Esto fue la causa del pecado.

3. Todo este razonamiento, sin embargo, constituye una gran equivocación. La contestación a ello es la siguiente:

Todos [los mandamientos de la Torá] fueron dados por un solo Pastor12. En virtud de la prohibición de "no te apartarás [de lo que ellos te digan",] incluso los dictámenes de los Sabios asumen toda la fuerza y rigurosidad de las leyes deoraitá, [aquellas que se originan en el texto bíblico13]. Y las diferencias [que a veces surgen en la aplicación práctica,] entre los preceptos deoraitá (bíblicos) y los derabanán (aquellos de origen rabínico14), se basan en la premisa establecida por la Torá [misma], la Torá quiere que si surge una duda respecto de una ley [que se origina en los versículos] de la Torá seamos intransigentes, y si la duda es concerniente a una ley rabínica, nos guiemos según la opinión más condescendiente, etc.15

El mismo criterio se aplica a la obligación que cada judío tiene de auto-restringirse en cuestiones permitidas, pues ello mismo está ordenado en la Torá, como está escrito: "Protegerán Mí mandamiento".

[Para completar y sintetizar la idea:] Sumado a la mitzvá positiva16 de "Santos seréis..."17, "Y santifíquense"18, [que se aplica al implementar el dicho talmúdico], "Santifícate, [aléjate,] de aquello que te está permitido"19, cuando la persona se aparta incluso de situaciones permitidas para él por la Torá, se da cumplimiento también a [la orden de:] "Protegerán Mi mandamiento" – "Provean de protección a Mi mandamiento"20.

4. Con respecto a las referencias del [Talmud] Ierushalmi y del pecado del Árbol del Conocimiento que se mencionaron antes, [éstas no se enmarcan en nuestro contexto y] la respuesta es la siguiente:

Adam, el primer hombre, estando en el Gan Eden (Jardín del Edén), era una "carroza para la Divinidad"21. Entre él y el mal no había relación alguna22. Ello se evidencia claramente de su presencia en el Gan Eden, un lugar que no tolera ninguna forma de mal23. Y es por ello que no pudo permanecer allí luego de haber cometido el pecado24.

Una carroza [no actúa por voluntad propia;] se halla completamente subordinada a la voluntad de quien la conduce25. En tales condiciones no son necesarias barreras ni precauciones, pues no existe el temor de desviarse. Medidas de precaución bajos tales circunstancias resultan superfluas, es más, constituirían un defecto. Pues cuando la persona es una "carroza para la Divinidad", todas sus acciones pertenecen al plano de la santidad y mediante éstas eleva a todo lo que toma contacto. En ese caso, apartarse de algo [permitido] sería evitar su elevación26, como por ejemplo en el caso de la ingesta de los sacrificios, y las comidas sabáticas, etc.27

Bajo otras circunstancias, sin embargo, en que son necesarias medidas de precaución, ellas son en efecto una virtud28.

NOTAS:


∗ [La presente Sijá no pudo ser revisada por el Rabino Natán Grunblatt, Director de la Editorial Kehot Lubavitch, pero tendiendo en cuenta que semanalmente numerosos lectores esperan este material, se publica en la presente versión. La edición final de esta Sijá verá luz, Di-s mediante, con la impresión de los libros del Likutei Sijot en Español. Vaya nuestra disculpas por algún error o imprecisión (NE)].

1 [Levítico 18:30 (NVI)].

2 Ievamot 21a.

3 [Rambam, Introducción al Comentario sobre la Mishná; Introducción al Mishné Torá (bajo la palabra vegam); y Hiljot Mamrim 1:2 (NVI)].

4 [Compárese con Berajot 1:1 (2a). En otras palabras, medidas de precaución exigen que nos abstengamos de hacer acciones que legalmente son permisibles; véase más abajo las citas de la nota 19 (NVI)].

5 [Avot 1:1. Véase comentaristas de esa Mishná (NVI)].

6 [Deuteronomio 17:11. Véase Sifrí, Shoftim, secc. 154 (NVI)]. Rashi, Shabat 23a [bajo la palabra heiján, y milo]. Véase Rambam, Hiljot Mamrím, cap. 1; Sefer HaMitzvot, Shoresh I, y I:174.

7 Ierushalmi, Nedarím 9:1. [Rambam, Hiljot Deot 3:1; y Shemoná Perakím, cap. 4 (NVI)].

8 Ierushalmi, Kidushín 4: final de 12.

9 [Torá Or, Mishpatím, pag. 79d. Bati Leganí 5711, cap. 2 (NVI)].

10 [Génesis 2:17 (NVI)].

11 [Génesis 3:3; véase Rashi allí (citando a Bereshit Rabá 19:3): "Ella agregó a la orden, y por eso finalmente quitó de la misma" (véase Rashi sobre Génesis 3:4). Así, está dicho: "No agregues a Sus palabras" (Proverbios 30:6). Véase también Sanhedrín 29a; y compárese con Avot deRabí Natán, cap. 1 (NVI)].

12 [Eclesiastés 12:11, Jaguigá 3b (NVI)].

13 [Véase arriba las citas de la nota 6 (NVI)].

14 [Véase Betzá 3b. Berajot 19b; y Ketuvot 56b (NVI)].

15 Existen diferencias legales incluso entre preceptos bíblicos; véase Tania, cap. 245 para varios ejemplos. Véase también los comentarios a Rambam, Hiljot Mamrim 1:5 y en Sefer HaMitzvot, Shoresh I.

16 Tania, cap. 30. Váse Sefer Jaredím, Mitzvot Ase min HaTorá, cap. 7:14.

17 [Levítico 19:2 (NVI)].

18 [Levítico 20:7 (NVI)].

19 [Lekaj Tov, Preámbulo a Kedoshím, Ievamot 20a (NVI)].

20 [Auto-santificación a través de restringir el uso de objetos o acciones permitidas es parte de las medidas de precaución que el hombre debe tomar sobre sí (NVI)].

21 [Maamarei Admur Hazakén - Ethalej pág. 58-9. La expresión "una carroza para la Divinidad" se basa en Bereshit Rabá 47:6, e implica una total sumisión a la Voluntad Divina: "todos sus órganos eran completamente santos y separados de los asuntos mundanos, sirviendo como un "vehículo" exclusivo para la Voluntad Suprema únicamente"; Tania, cap.23, y también en el comienzo del cap. 34 (NVI)].

22 [Véase Likutei Torá, Matot, pag. 84b; Maamarei Admur Hazakén al HaTorá VeHamoadím, vol. I, pág. 244 (NVI)].

23 [Estar en Gan Eden es estar ante la presencia de Di-s, sobre lo que está dicho: "ningún mal puede habitar conTigo" (Salmos 5:5). "Tú no moras con el mal, ni el mal mora conTigo", Midrash Tehilím 5:7. Véase también Shabat 149b: "Di-s, Tú eres justo, por lo que el mal no habitará en Tu morada" (NVI)].

24 ["Antes de que Adam pecara, él ascendió y se alzó en la sabiduría suprema, y no estaba separado del Árbol de la Vida... se separó del Árbol de la Vida y conoció el mal, y dejó el bien. Así está escrito: "Pues Tú no eres un Di-s que desea maldad, ni el mal puede habitar conTigo". Aquel que sigue el mal no puede morar con el Árbol de la Vida". Zohar I, 52a y II, 193b (NVI)].

25 [Véase arriba nota 21 (NVI)].

26 [Conforme esta explicación del Rebe, la cita del Talmud Ierushalmi acerca de la "rendición de cuentas" que la persona deberá dar después de su vida física por "todo lo que vio y no ingirió", se refiere a quien se abstiene de algo a pesar de poseer las facultades espirituales interiores para elevarlo. Véase también la nota siguiente acerca de la ingesta en Shabat, Festividades y de los sacrificios (NE)].

27 [La Torá ordena que varios sacrificios deben ser ingeridos. Asimismo, es una mitzvá comer en Shabat y en las fiestas. Cumplir una mitzvá comiendo santifica y eleva a los alimentos y a la persona que obedece el precepto Divino. Abstenerse de consumirlos significaría impedir esta elevación y evitar que estos cumplan con su propósito. Véase Sifrí, Nasó, parr. 30; Taanit 11a - citado y analizado por el Rambam, Hiljot Deot 3:1, y Shemoná Perakím, cap.4 (En este contexto véase también Responsa de Rashba I, 431, e ibíd. 688)) (NVI)].

28 Véase Likutei Torá Matot, pág. 84b (secc. 4). [Compárese con Tzavaat Haribash, secc. 43a y 56, y las notas allí; al igual que las notas en la secc. 106 (NVI)].




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