Estimados Lectores:

Esta semana leemos en la Tora sobre la mitzva de la vaca roja, quizás, la más compleja de entender.

En nuestra generación muchas de las mitzvot y tradiciones se parecen a lo de la vaca roja, algo inexplicable y sin razón. ¿Por qué comemos kosher? ¿Por qué cumplimos Shabat? ¿ Y qué hay de las leyes de pureza?

No lo entendemos, suena todo muy extraño.

En el fondo cuando hacemos algo sin entender, sin racionalizar, dejándonos llevar por la convicción profunda que hay algo superior a nosotros y a nuestro limitadísimo intelecto, ahí es cuando realmente empezamos a ver la bendición divina. Cuando nos tiramos a la pileta.

Tomar decisiones cuesta mucho, el cerebro todo el día trabaja. “Si hago así puede ocurrir esto, pero si hago lo contrario podría suceder aquello”.

Dejarse llevar por Di-s es algo increíble y poderoso. Apaguemos por un rato el cerebro, no podemos controlar todo. Si vez la mano de Di-s déjate llevar.

Eso nos enseña la vaca roja, que no todo hay que entender.

¡Shabat Shalom!

Rabino Eli Levy