La Amidá para los días de reverencia es diferente del servicio para los demás días especiales en el calendario judío: en forma, en las adiciones hejas al formato usual, en melodía y hasta en el número de bendiciones recitadas.

Durante todo el año, la Amidá de entre semana consiste en dieciojo bendiciones [aparte de V'La-Malshinim, que fue agregada luego]. En Shabat y en Festivales, la Amidá se compone de siete bendiciones - las primeras tres y las últimas tres son las mismas que durante el servicio celebrado entre semana, mientras la del medio hace referencia a lo festivo de ese día [“Quien santifica los Shabat” en Shabat y “Quien santifica a Israel y a las temporadas festivas” en Festivales].

La Amidá global de cada uno de los  Festivales es idéntica y el nombre del Festival específico es insertado en el lugar correspondiente. Así, usamos el mismo formato para los párrafos Va-Titen Lanu - [“Y nos diste”] y para Ia'aleh v'Iavo [“que se eleven y vengan”], agregando una referencia a Pesaj, Shavuot, o Sucot cuando corresponde. Lo mismo sucede con la Amidá de Musaf. El formato es consistente y el único cambio hejo es la referencia al sacrificio de cada Festival.

En Rosh Hashaná, sin embargo, se hacen numerosos cambios:

En las primeras dos bendiciones, se hacen dos inserciones: “Recuérdanos de por vida” [Zojrenu] y “Quién es como Tú” [Mi Kamoja].

En las últimas dos bendiciones, se hacen otras dos inserciones: “E inscribe para una buena vida” [U'j'sov] y “En el libro de la vida” [B'Sefer Jaim]. Este formato es seguido a partir de Rosh Hashaná, durante los Diez Días de Arrepentimiento y hasta Ne'ilah de Iom Kipur cuando la palabra va-jasom -"sello" - reemplaza la palabra u'j'sov - “escribir.”

El formato de la tercera bendición de la Amidá es modificado, y la frase “el santo Rey” reemplaza a “el santo D-os.” Este formato es seguido a partir de Rosh Hashaná, durante los Diez Días de Arrepentimiento y hasta después del cierre del servicio de Ne'ilah en Iom Kipur.

En Rosh Hashaná y Iom Kipur, el texto de la tercera bendición [“Eres santo”] es alargado para incluir párrafos que contienen peticiones y súplicas para que el dominio de D-os se haga evidente para toda la humanidad, que el honor de Israel como siervos escogidos de D-os sea más valorado, que Jerusalén y los justos reciban alegría, que la iniquidad termine en el mundo, y que la luz del Mashiaj sea revelada.

En la frase final de la cuarta bendición, que se refiere a la santidad del día, el texto usado en los Festivales que contiene una súplica para la paz en Israel y una referencia a la santidad de la nación, es reemplazada en Rosh Hashaná y Iom Kipur con una plegaria para la manifestación de la soberanía de D-os sobre el mundo, Israel, y toda la humanidad.

En la mayoría de las comunidades sefarditas y en muchas comunidades azquenitas, piutim [poemas litúrgicos] son agregados a la repetición de la Amidá por parte del jazan. La plegaria Avinu Malkenu [“nuestro Padre, nuestro Rey”] es recitada luego de Amidá excepto cuando Rosh Hashaná o Iom Kipur caiga en Shabat cuando no se dice en las sinagogas azquenitas. En casi todas las comunidades, se acostumbra recitar el Salmo 130 antes de Bareju de Shajaris.

El jazan entona los cantos y melodías tradicionales de Rosh Hashaná y reza por más tiempo que lo que se acostumbra en otras ocasiones. En las comunidades azquenitas, la costumbre es que el jazan que reza el servicio de Shajaris empiece a cantar Ha-Melej [“el Rey”] suavemente y suba su voz gradualmente de manera que sea oída con trepidación y temor.

Leemos en Se fer ha-Jaim [escrito por el hermano del Maharal de Praga] que cuando el jazan exclama: "Ha­Melej!" todos los ángeles acusadores escapan de una vez. Pueden ser comparados con villanos que secuestraron a alguien y lo llevaban por la ciudad real. Una vez que llegaron al mercado, el cautivo gritó: “¡Oh Rey!” y los bandidos le liberaron instantáneamente y huyeron. Así, somos capturados por el poder de la Inclinación hacia el Mal, hasta que nos reunimos como uno en la Casa de nuestro D-os y le suplicamos a nuestro Rey por su ayuda para el rescate. Satanás huye de inmediato.

En relación con estas diferentes adiciones y cambios: Algunos datan del período de los Hombres de la Gran Asamblea que fueron responsables de fijar el orden de la Amidá, mientras otros son herencia de los más grandes de nuestros Sabios, quienes saben cómo aproximarse a su Creador en el Día del Juicio, cómo despertarle al hombre temor al Cielo y hacer que tiemble ante el juicio Divino.

La mayoría de los cambios realizados en el formato de la Amiriah se dan en el Musaf de Rosh Hashaná, el cual es ampliado para incluir secciones sobre tres temas: maljuiot, zijronot, y shofarot- soberanía Divina, providencia Divina y revelación Divina, que se describen abajo.