Esta es una foto del rabino Levi Itzjak Pash, una de las víctimas del atentado terrorista de hoy en Jerusalén.

Él trabajaba en una ieshivá. ¿Adivinás cuál era su función?

¿Maestro? No.

¿Guía espiritual? Tampoco.

Era el encargado de mantenimiento. Y sí, se esperaba verlo con herramientas en la mano —y así era—, salvo cuando tenía un momento libre. Entonces iba a la sala de estudio a aprender Torá.

Estaba dedicado a la Torá, a las mitzvot y al jesed (bondad).

Su último acto en este mundo fue uno de bondad: tenía asegurado un viaje hacia la ieshivá, pero cuando escuchó que alguien necesitaba llegar a una cita médica, le cedió su lugar y decidió tomar el autobús en su lugar.

Fue asesinado cinco minutos después.

Que el alma santa y pura de Reb Levi Itzjak Pash se eleve e interceda ante Di-s Todopoderoso, pidiéndole que ponga fin a todo sufrimiento. Y que siempre recordemos su personalidad luminosa e inspiradora, y que su vida nos sirva de ejemplo.