Consideraciones halájicas
El vapeo, que se promociona como una alternativa más saludable al cigarrillo o como una herramienta para dejar de fumar, se ha convertido en una práctica muy extendida, especialmente entre adolescentes y jóvenes adultos. Esto plantea preguntas halájicas, incluyendo cuestiones de kashrut.
Antes de entrar en el tema del kashrut, un punto debe quedar claro. Hablar del kashrut del vapeo no es una aprobación de esta práctica. De hecho, muchas autoridades rabínicas desalientan fuertemente el vapeo debido a los riesgos para la salud, basándose en la instrucción de la Torá de cuidar la propia vida y salud.1 Pero dado que el vapeo ya es una realidad extendida, es necesario entender cuáles son sus implicancias desde el punto de vista del kashrut.
Cómo funciona el vapeo y por qué puede considerarse una forma de “consumo”
A diferencia de los cigarrillos tradicionales, los cigarrillos electrónicos funcionan calentando un líquido, comúnmente llamado “e-juice”. Cuando el usuario inhala, una bobina alimentada por batería calienta ese líquido y lo convierte en un aerosol. Ese vapor entra en la boca, se condensa en gotas y llega a la garganta, proporcionando sabor y nicotina sin combustión ni humo.
Debido a que el vapor llega a la garganta, muchos sostienen que el vapeo es halájicamente considerado una forma de comer o beber. En términos halájicos, lo que se ingresa es zei’á, vapor, que conserva el estatus halájico de su fuente, a diferencia del olor, que puede perder el estatus de aquello de lo que proviene.2
Ingredientes sensibles al kashrut
Si el vapeo se considera una forma de consumo, entonces es necesario examinar cuidadosamente los ingredientes para determinar si son kasher.
El e-juice suele incluir propilenglicol, nicotina, saborizantes y glicerina. La nicotina y el propilenglicol son amargos y generalmente no comestibles, lo cual a veces puede aliviar ciertas preocupaciones de kashrut. Pero aquí surge otro problema. Como estas sustancias se consumen de manera intencional, se aplica el principio de ajshavei, es decir, al ser ingeridas deliberadamente no pueden ser consideradas irrelevantes.3
El ingrediente que suele generar mayor preocupación es la glicerina, una sustancia dulce ampliamente usada en alimentos y medicamentos, que puede producirse tanto de fuentes vegetales como de grasa animal no kasher. Algunos poskim señalan que en Estados Unidos la gran mayoría de la glicerina utilizada hoy en día es de origen vegetal, lo que podría permitir apoyarse en la mayoría halájica en situaciones limitadas.4
Sin embargo, la mayoría de las autoridades sostiene que los productos para vapear requieren una certificación de kashrut confiable. Esto se debe a que a menudo se utiliza el mismo equipamiento para glicerina vegetal y animal, porque ajshavei sigue siendo un factor para otros ingredientes, y porque se trata de una posible prohibición bíblica de consumir algo no kasher, un safek deoraitá.5
Mayor cuidado aún en Pesaj
Pesaj agrega una capa adicional de preocupación.
La glicerina y el propilenglicol por lo general no presentan problemas de jametz. Pero otros componentes, especialmente los saborizantes y la nicotina, sí lo hacen con frecuencia. Los saborizantes pueden producirse utilizando alcohol de grano, etanol, como solvente o medio de extracción, lo que crea un riesgo real de jametz. La nicotina, ya sea extraída del tabaco o sintetizada, también puede involucrar etanol en distintas etapas de su producción.
Además, en Pesaj el jametz está prohibido no solo para comerlo, sino incluso para obtener cualquier beneficio de él. Por lo tanto, inhalar vapor que contiene jametz está prohibido, aun si alguien argumentara que vapear no es una forma clásica de comer.
De hecho, existe un precedente. Históricamente, los rabinos prohibieron fumar tabaco que había sido remojado en cerveza durante Pesaj, aunque fumar no se considera beber.6
Por lo tanto, los productos para vapear presentan serias preocupaciones de jametz en Pesaj y no deben asumirse como permitidos sin una certificación explícita de kasher lePesaj.
Conclusión
El ideal, por supuesto, es evitar el vapeo por completo. Pero para quienes sí vapean, es muy recomendable utilizar productos que cuenten con una certificación de kashrut confiable, y sí, existen en el mercado.
Únete a la charla