Estimados lectores:

Mientras los ojos del todo el pueblo judío están puestos en la tierra de Israel, atentos a cada noticia, a cada WhatsUp, con gran ansiedad esperando que no hayan víctimas fatales, con gran frustración al ver que los medios de comunicación tergiversan la realidad, con gran dolor cuando escuchamos una tragedia.

Pero algo que todos sentimos es impotencia, ese sentimiento que no hay nada que uno pueda hacer para ayudar a nuestros hermanos en Israel.

Cada hecho físico que acontece en este mundo tiene su trasfondo espiritual, y cuando una ola de acontecimientos trágicos recae sobre el pueblo de Israel, sin duda que debemos recurrir a la fuente divina.

El jasidut explica que en realidad estamos todos conectados por nuestras almas, si bien nuestras cuerpos son distintos nuestras espíritus son idénticos, y en su esencia son la misma fuente divina la que nos nutre a todos de vida.

Por lo tanto una acción hecha en cualquier parte del mundo tiene impacto en Israel, especialmente cuando hablamos de una buena acción y mucho más si hablamos de una mitzvá. Cuando uno fortalece su lazo con su esencia, cuando uno nutre su alma en realidad está nutriendo el alma de todo el pueblo judío y trayendo mérito no solo para el sino para toda la humanidad.

Por eso cuando un judío en Panamá recita los salmos, o una niña en Buenos Aires enciende las velas de Shabat, o un comerciante en México deja de lado su actividad para colocar tefilín, está en realidad conectándose con ese con ese gran destino colectivo que nos une como pueblo, y de algún modo pidiendo a Hashem que nos proteja y nos resguarde donde quiera que estemos.

Pdta: Queremos compartir un video que hicimos sobre este tema, para que lo vean, se inspiren y lo compartan.

¡Shabat Shalom! ¡Am Israel Jai! ¡“No dormirá ni dormitará el Guardián de Israel”!

Rabino Eli Levy