Estimados lectores:
El último discurso jasidico que el Rebe entregó antes de enfermarse en el año 1992, es el conocido: “Veata Tetzave” y fue difundido durante Purim Katan en el año 5752.
Podríamos decir que oculta un mensaje para las próximas generaciones de jasidim, algo así como un legado o testamento espiritual que deja el Rebe.
La idea central del discurso (igual vale la pena estudiarlo en detalle ya que está disponible en español) es que la forma de lograr traer la luz divina más elevada a este mundo físico es a través de del sacrificio personal y esto es posible conseguir gracias a la inspiración de Moshe, o de los líderes espirituales que le siguieron a Moshe.
Para bajarlo a palabras todavía más terrenales. No es posible tener impacto espiritual en el otro o de lograr alguna transformación espiritual si uno no está dispuesto a sacrificarse. Los jasidim en Rusia comunista, incluso a dar la vida, pero en menor medida a sacrificar confort, tiempo, dinero.
Cada año que pasa, sin un líder como el Rebe para guiarnos, vemos menos compromiso, menos personas dispuestas a sacrificar nada. “No puedo, no quiero, no tengo ganas”. Vivimos en la “generación cómoda”. Todo se resuelve con una app, ya llamar por teléfono da pereza. ¿Sacrificio, qué es eso?
Es la única que queda para romper con el materialismo, consumismo y egoísmo (grobkait en Idish, gordura burda y brutal, hermosa palabra para describir nuestra época) que nos enceguece, nos deprime, nos arruina.
La próxima que tengas vagancia de ir a un shiur, a una movida solidaria, o de simplemente llamar a ese amigo que la esta pasando mal, acordate que sin un poco de sacrificio no se logra nada.
¡Shabat Shalom!
Rabino Eli Levy

Shalom. Ravino. Quisiera aportar con esto, es facil aislarse del mundo pues es dificil estar en el debido a que estar significa relacionarnos con los demas y esto implica ser condescendiente para ser aceptados, de otra manera no lo seríamos y eso nos aislaría. A todos nos cuesta en debidas ocasiones hacer algo por otro justamente por comodidad o pereza, pero lo que Hashem nos da es la elección de sucumbir a la luz o encender nuestro interios con la luz de la dadiva. Entre la oscuridad y la luz creo que es mejor la segunda aunque sepamos que para lograr la segunda implica un esfuerzo de nuestra parte pero al final vale la recompensa. Shabat Shalom