El Maguid de Dubno contó la siguiente parábola al explicar el significado del shofar como un instrumento de defensa de Israel:

Había una vez un hombre quien se perdió y se encontró vagando en un bosque lleno de animales salvajes. Tenía un arco y flechas para protegerse de los depredadores que acechaban entre los árboles. Al caminar por el bosque, su imaginación se adueñó de sus sentidos y todo lo que veía se parecía a un oso, un lobo o un león.

Así disparó sus flechas repetidamente, únicamente para descubrir que las imágenes a las que había temido no eran más que árboles que se podrían. Finalmente, se quedó con una única flecha. Por lo tanto, resolvió ser sumamente cuidadoso antes de usar su arco de nuevo, ya que esa última flecha era todo lo que podía salvarlo de la muerte.

Y nosotros, cuando vivíamos en la ciudad de D-os, y teníamos acceso a la montaña del Señor y teníamos muchos instrumentos de salvación- el Bet Hamikdash, su altar, los sacrificios y el Kohen Gadol que los ofrecía - entonces pensábamos que tenías fuerza suficiente para hacerle frente a cualquier amenaza de un depredador.

No sucede eso ahora, cuando todo lo que queda de nuestros instrumentos de salvación es el simple shofar. Abrid vuestros ojos, por lo tanto, mis amigos, ved: preparad vuestros corazones y haced lo que dicta la sabiduría.