Estimados lectores:
Esta semana, la última antes de Rosh Hashaná, leemos Nitzavim-Vayelej. En realidad, se trata de la combinación de dos perashot, pero quisiera concentrarme solamente en sus nombres.
Nitzavim significa “estar firmes”, mientras que Vayelej significa “y fue” o “y avanzó”. A simple vista, parecen transmitir dos ideas opuestas. Una nos habla de permanecer firmes, mientras que la otra nos invita a movernos y avanzar.
Nitzavim comienza con una imagen muy poderosa: “Atem nitzavim haiom kuljem”, “Ustedes están hoy todos firmes”. Todo el pueblo judío se encuentra unido delante de Hashem: líderes, ancianos, hombres, mujeres y niños. Cada uno ocupa un lugar diferente, pero todos forman parte de un mismo pueblo.
Y es justamente esa unión la que nos permite permanecer firmes y recibir las bendiciones de Hashem. Cuando estamos juntos, cuando comprendemos que cada judío es una parte indispensable de Am Israel, adquirimos una fortaleza que individualmente no podríamos alcanzar.
Pero inmediatamente después llega Vayelej. Porque estar firmes no significa quedarnos quietos. La firmeza debe ser nuestro punto de partida para poder avanzar.
Estamos a pocos días de comenzar un nuevo año. Rosh Hashaná nos invita, por un lado, a reafirmar aquello que no queremos perder: nuestra identidad, nuestros valores, nuestra conexión con Hashem y nuestra unión como pueblo. Pero al mismo tiempo nos exige preguntarnos hacia dónde queremos avanzar.
Ese es también el concepto de teshuvá. Muchas veces traducimos teshuvá como “arrepentimiento”, pero en realidad significa “retorno”. Volver a nuestra esencia no significa regresar hacia atrás, sino recuperar nuestro verdadero punto de partida para poder seguir adelante.
Quizás ese sea el mensaje que necesitamos escuchar justamente antes de Rosh Hashaná: Nitzavim, debemos saber dónde estamos parados y mantenernos firmes en aquello que verdaderamente importa. Vayelej, nunca debemos conformarnos con permanecer en el mismo lugar.
Estar firmes y avanzar no son ideas contradictorias. Por el contrario, cuanto más firmes sean nuestras raíces, más lejos podremos llegar.
Que podamos entrar al nuevo año unidos, firmes en nuestros valores y, al mismo tiempo, dispuestos a seguir creciendo y avanzando.
Shabat Shalom y Shaná Tová Umetuká,
Rabino Eli Levy

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