¿Qué significa una cebolla para ti?

Tal vez solo un adorno o algo para darle un toque a tu comida. Pero para los judíos, la humilde cebolla es mucho más que eso. A continuación, descubre 9 cosas que los judíos hacen con este producto básico de la cocina.

1. Comerla en Shabat

Muchas familias disfrutan de las cebollas en Shabat (a menudo junto con huevos). ¿Por qué? Se dan algunas razones fascinantes:

  • Se dice que la comida de Shabat está bendecida con el sabor del maná celestial, que contenía todos los sabores excepto el de la cebolla. Por eso se agregan cebollas, para devolver ese sabor que falta.
  • La palabra hebrea para Shabat, שבת, forma un acrónimo de Shabat betzalim tojel, «En Shabat debes comer cebollas».
  • La palabra hebrea para cebolla, batzal, suena como la palabra en idish batzolen («reembolsar»), insinuando la promesa de Di-s de reembolsar todos los gastos hechos en honor al Shabat.

2. Jabad: Exhibirlas en el plato del Séder

Uno de los seis elementos del plato del Séder de Pésaj es el karpás, una verdura que se sumerge en agua con sal y se come al principio del Séder. Las diferentes comunidades usan distintas verduras. Algunas, como Jabad, usan cebollas crudas, recordando las lágrimas amargas derramadas por los judíos esclavizados en Egipto.

3. Judíos alemanes: Colgarlas en la sucá

Es común en muchas comunidades decorar la sucá con frutas y verduras colgantes. Los judíos alemanes a menudo incluyen cebollas. Esto se relaciona con un versículo de los Salmos que se entiende como referencia a la sombra de la sucá: «Hallaran refugio a la sombra de Tus alas». La primera palabra de ese versículo, betzel («a la sombra»), se escribe con las mismas letras que batzal («cebolla»).

4. No dejarlas peladas durante la noche

El Talmud nos advierte que no debemos dejar una cebolla pelada durante la noche, ya que podría «reposar sobre ella un espíritu maligno». La solución: dejar un poco de cáscara o conservar el tallo (la parte con las pequeñas raíces).

5. Usar el cuchillo correcto

En ciertos casos, un alimento parve (neutral) frío cortado con un cuchillo lácteo aún puede comerse con carne (y viceversa), ya que el sabor generalmente se transfiere solo con calor. Pero las cebollas y otros alimentos picantes son diferentes. Por su fuerte sabor, absorben los sabores incluso cuando se cortan en frío. Por eso es importante usar el cuchillo correcto al picarlas.

6. Comer puerros en Rosh Hashaná

En la primera noche de Rosh Hashaná, muchas familias comen alimentos simbólicos. Uno de ellos es el puerro, pariente de la cebolla. En arameo, la palabra para puerro es karti, relacionada con la palabra hebrea karat («cortar»). Comer puerros expresa el deseo de que Di-s «corte» a nuestros enemigos en el año entrante.

7. Judíos iraquíes: Un sustituto de la cabeza de cordero

Es tradición en Rosh Hashaná comer la cabeza de un cordero, simbolizando el deseo de «ser como la cabeza y no la cola». Si no hay cabeza de cordero disponible, muchos la sustituyen por la cabeza de otro animal, como un pez. Pero los judíos iraquíes a veces usaban la «cabeza» de una cebolla.

8. Judíos persas: Golpear con cebollas en el Séder

Los judíos persas tienen una costumbre interesante en Pésaj: cuando se canta Dayenu, cada persona toma una cebolla verde (cebollín) y «azota» suavemente a su vecino, recordando los golpes que los judíos sufrieron en Egipto.

9. Hablantes de idish: Dichos con cebolla

Varias expresiones en idish incluyen cebollas. Algunos ejemplos:

  • Bitere tzibele («cebolla amarga»): persona amargada o aguafiestas.
  • Tzibele treren («lágrimas de cebolla»): lágrimas falsas, como «lágrimas de cocodrilo».
  • Nit vert keyn tzibele («no vale una cebolla»): completamente sin valor.
  • (Un insulto fuerte:) Zolst vaksn vi a tzibele mitn kop in der erd: «¡Que crezcas como una cebolla, con la cabeza bajo tierra!»

Pero las cebollas no solo sirven para insultos, también pueden enseñar algo inspirador.

Un discípulo del Rabí Dovber de Lubavitch una vez se preocupó porque su talento para hablar en público lo hacía sentir arrogante. «¿Debería dejar de enseñar?», preguntó. El Rabí Dovber respondió: A tzibele zol fun dir vern, ober Jasidus zolstu jazern! «¡Que de ti salga una cebolla, pero sigue enseñando Jasidut!»

En otras palabras: sigue enseñando, sigue inspirando, incluso si a veces te sientes… ¡como una cebolla!