Es la advertencia con la cual se nos previno de no hacer rivalizar a una mujer con la hija de la hija de ésta.
Es lo que El, exaltado sea, dijo: Y a la hija de su hija no tomarás.
(Su castigo) es con Caret y Sreifá — si fue adrede; si fue ignorando que cometía una transgresión — ofrenda un (sacrificio) Jatat.
Extraido del
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