Normalmente, no se nos permite “probar” a Dios . Pero con el maaser , se nos dice que podemos dar el diezmo y ver si vienen las bendiciones.
Por Yehuda Shurpin
La práctica del maaser, apartar una décima parte de tus ingresos para tzedaká (caridad). Se remonta a nuestros orígenes más tempranos. Abraham dio un décimo de su botín.
El mayor nivel, por encima del cual no hay más grande, es ayudar a un hermano judío concediéndole un regalo o un préstamo, o entrar en sociedad con él, o encontrarle un empleo, a fin de fortalecer su mano hasta que ya no necesita depender de otros.
Cuando Rabí Schneur Zalman llegó a la ciudad, los ancianos de la comunidad lo recibieron afablemente, pero cuando anunció que quería visitar la casa del avaro y que quería que dos rabinos lo acompañaran......
Había cajas para los hospitales, las ieshivot (escuelas religiosas), orfanatos, refugios para mujeres maltratadas, hogares para niños ciegos o sordos, fondos para los discapacitados-¡lo que sea!
Como bien sabemos todas las mitzvot que uno cumple tienen una bendición previa para agradecer a Di-s por el merito de conectarnos con el a través de esta acción. En el caso de Tzedaká no hay bendición previa.
En hebreo existen palabras que no tienen equivalente en otros idiomas, entre éstas se encuentran tres palabras muy significativas en estas fechas tan especiales.
Cuando el judío contribuye al necesitado, no está siendo generoso, está siendo justo.
Por Yanki Tauber
Los judíos no creen en la caridad. No se deje engañar por su filantropía legendaria, por su saturación de movimientos sociales y humanitarios. Los judíos no practican la caridad, y el concepto es virtualmente inexistente en la tradición judía...
Me dijo: “Vas a pensar que soy raro y loco, pero, en verdad, tengo algo interesante para contarte"
Por Lea Shemtov
Mi primera reacción no fue en darle, no tenía ganas. Pero al pensarlo otra vez, pensé: en realidad, ¿qué excusa tengo? No me cambia nada darle algunas monedas, y no tengo ninguna razón para no hacerlo.
Hoy en día lo que gano alcanza justo para cubrir los gastos del hogar. ¿Qué se debe hacer?
Tus propias necesidades tienen prioridad sobre las de otras personas necesitadas. Por esta razón, algunas personas están exentas de dar maaser incluso en tiempos normales.
En medio del caos previo a un casamiento, una mujer decide dar tzedaká para devolver la luz a una familia necesitada, incluso a costa de quedarse sin recursos.
Solo después descubre que, en ese mismo instante, esa acción coincidió con el momento en que la vida de su consuegro era salvada.