Estimados Lectores:

Hoy por primera vez mi hijo mayor viajo en colectivo solo.

Bueno, no tan solo, no pude aguantar la ansiedad y lo seguí con el auto a corta distancia para asegurarme que baje en la parada correcta.

Me sentí muy orgulloso cuando lo vi bajar y caminar hasta casa. Pero no fui muy cuidadoso y me descubrió. Se enojó un poco que no haya confiado y lo siguiera.

Cuesta despegarse y dar independencia a nuestros hijos, queremos cuidarlos y protegerlos de todo mal, a veces demasiado.

Hashem es un padre ansioso y preocupado. Nos da libertad de elegir cómo actuar, pero siempre observándonos a una distancia prudente.

Quien confía en Hashem sabe que cada paso que hacemos nos lleva a cumplir nuestra función en esta vida.

¡Shabat Shalom!

Rabino Eli Levy