Karl Marx pudo haber sido el pionero, pero muchos otros judíos también se involucraron en la lucha por el comunismo, particularmente en los primeros días de la revolución rusa. Personalmente no creo que debamos disculparnos por este fenómeno. Habiendo sufrido en forma insoportable bajo sucesivos regímenes opresores, muchos de esos activistas políticos pensaron genuinamente que el comunismo sería mejor para el pueblo que la corrupción zarista. Su sentido del idealismo alimentó las esperanzas de una vida mejor y un futuro más equitativo para todos. En los papeles el comunismo era una buena idea. El hecho de que fracasó —y que los nuevos líderes superaron la opresión de sus predecesores —refleja las personalidades involucradas tanto como el sistema que promovieron.
¿Cuál es el sistema económico judío? ¿Hay alguno? Yo lo describiría como "capitalismo con conciencia". Promoviendo la libre empresa, la Torá es claramente capitalista. Pero es un capitalismo condicional, y ciertamente un capitalismo compasivo.
Winston Churchill dijo una vez "El vicio inherente del capitalismo es el compartir desigualmente las bendiciones. El vicio inherente del comunismo es el compartir igualmente las miserias". Por lo tanto el judaísmo introdujo un sistema de mercado libre en el que el compartir las bendiciones no queda librado a la casualidad o a los buenos deseos, sino que es un mandamiento. Nuestra Parashá nos da un ejemplo clásico.
Shemitá, el año sabático, fue designado para permitir que la tierra descanse y se regenere. Durante seis años la tierra debe ser trabajada, pero en el séptimo año debe descansar y permanecer en barbecho. El ciclo agrícola en la Tierra Santa impone estrictas leyes y regulaciones sobre el propietario de la tierra. No sembrar, no podar, ningún trabajo agrícola, cualquiera que sea, en el séptimo año —y todo lo que crece solo debe ser "sin dueño" y puede ser tomado por todos. El propietario puede tomar algo, pero también sus trabajadores, amigos y vecinos. El propietario de la tierra, en su propia tierra, no tiene más derechos que el extranjero. Durante seis años ustedes poseen la propiedad, pero en el séptimo año no disfrutan de derechos especiales.
Este es uno de los muchos ejemplos del "capitalismo con conciencia" del judaísmo. Hay legisladas muchas otras obligaciones hacia los pobres —no agregados opcionales, no recomendaciones piadosas, sino claramente mandatarias contribuciones para los menos afortunados. El diezmo del diez por ciento, como también la obligación de dejar sin cosechar para los pobres los rincones del campo de uno, las gavillas y racimos olvidados son todo parte del sistema de capitalismo compasivo.
Por lo tanto el judaísmo presenta un sistema económico que conlleva lo mejor de ambos mundos —las ventajas de un libre mercado que permite la expresión personal y el éxito relacionados con el trabajo duro sin las desventajas de la codicia corporativa. Si la tierra pertenece a Di-s, entonces no tenemos la propiedad exclusiva sobre ella. Di-s derrama Sus bendiciones sobre nosotros, pero, claramente, el trato es que debemos compartir. Sin la ley de la Torá, el capitalismo fracasa. La ambición desmedida y la codicia de dinero y poder llevan a monopolios y conglomerados que no dejan lugar para el otro y amplían la brecha entre los que tienen y los que no tienen. El año sabático es una de las comprobaciones y balances que mantienen nuestro capitalismo kosher y bueno.
Algunas personas son demasiado amantes de los negocios. Todo es medido y exacto. Negocios son negocios. Si te invito para Shabat, no repetiré la invitación hasta que me la devuelvas primero. Si le das $50 a mi hijo para su Bar Mitzvá, entonces eso es exactamente lo que daré a tu hijo. Debemos ser más suaves, más flexibles, no tan duros, inflexibles y amantes de los negocios. Por supuesto, sean capitalistas, pero capitalistas kosher. Lo que una persona "vale" financieramente debe ser irrelevante para el respeto que deben darle. Mantengan las tradicionales características judías de bondad, compasión, tzedaká y jesed, generosidad de espíritu, corazón —y bolsillo.
Que ganen grandes cantidades de dinero y animen a Di-s a seguir bañándolos de bendiciones al compartir generosamente con otros.
El "capitalismo compasivo" del que usted habla es el Estado de Bienestar que tenemos en Europa: los individuos gozamos de libertades y el Estado vela por compensar excesos y reequilibrar los desequilibrios que se puedan producir por un uso abusivo de la libertad. Debemos mucho a Marx y a Engels, dos personas que se preocuparon por documentar y denunciar los abusos que padecían los trabajadores por parte de ciertos empresarios desalmados. Gracias a aquel movimiento hoy los trabajadores tienen, por ejemplo, representantes que defienden sus derechos y ejercen un freno a posibles abusos del capital puro y duro, derechos laborales, seguridad social.... Se trata de proteger a las personas -también a los empresarios- y restablecer los equilibrios que se pierden al materializar cualquier idea.
Siendo cubana y habiendo sufrido del Socialismo del Siglo 20 que se caracteriza por la miseria generalizada, la opresión al que piensa diferente y la falta de libertades económicas y políticas, no tengo nada que agradecerle a Marx o Engels. Después que usted lo haya vivido en carne propia, tal vez tenga mejores referencias respecto que un libro para adoctrinar a débiles mentales y gente que le gusta el dinero ajeno y vivir del trabajo del resto, El Socialismo sin los bienes y dinero que produce el capitalismo, está destinado a fracasar.