Hay un D-os que descubrimos por inducción, un D-os por deducción y hay algo más allá de todo esto.

Observas el mundo y ves que hay vida. Induces que hay una energía armoniosa dentro de la creación.

Observas el mundo nuevamente y ves que su Creador no está limitado por restricción alguna. Debe ser un D-os infinito: Has deducido un D-os totalmente trascendente de todo cuanto conoces.

Ambas sendas definen a D-os por las cosas que conocemos: Encontrándolo dentro de ellas o deduciendo que Él no es parte de ellas y las trasciende a todas. Esto es lo máximo que la mente puede alcanzar. Puede elevarse más y más alto. Pero jamás podrá asirlo.

Sin embargo, bien profundo, adentro, yace la idea de un Ser que no es definible por lo que es, ni por lo que no es.

Como dice el Zóhar: "Ningún pensamiento puede aprehenderLo. Pero sí es percibido en la inquietud interior del corazón".