Estimados lectores:

En la parashá de esta semana, la Torá describe el rol de Aarón al encender la menorá. Rashí explica que debía encender cada vela “hasta que la llama suba por sí sola”. No alcanzaba con acercar el fuego por un instante; había que sostenerlo hasta que la vela pudiera arder de manera independiente.

Esta idea encierra una enseñanza muy profunda sobre la educación y el liderazgo. El objetivo no es solamente inspirar a otra persona momentáneamente, sino darle las herramientas para que pueda sostenerse y crecer por sí misma. El verdadero líder no crea dependencia; crea personas capaces de iluminar con su propia fuerza.

Creo que esto también ayuda a entender el impacto del liderazgo del Rebe. Durante años, muchas personas recibieron inspiración, dirección y fuerza a través de sus enseñanzas. Pero el objetivo nunca fue solamente tener seguidores, sino formar personas capaces de transformarse ellas mismas en fuentes de luz para otros.

Y quizás eso es justamente lo que significa que la llama “suba por sí sola”: cuando quien recibió inspiración encuentra dentro suyo la fuerza para sostenerse, crecer y también iluminar a quienes tiene alrededor.

Shabat Shalom,
Rabino Eli Levy