Estimados lectores:
En la parashá de esta semana la Torá enumera los 42 viajes que realizó el pueblo de Israel desde la salida de Egipto hasta su llegada a la Tierra de Israel. A primera vista parecería un simple registro histórico de los lugares donde acamparon durante el desierto. Sin embargo, si la Torá dedica tantos versículos a enumerar cada una de esas etapas, es porque cada viaje encierra una enseñanza para nuestra propia vida.
En la visión jasídica, Egipto representa todo aquello que nos limita, nuestros miedos, hábitos y zonas de comodidad. La Tierra de Israel simboliza el objetivo espiritual al que aspiramos. Entre ambos extremos se encuentra el desierto: el camino del crecimiento. Nadie llega a su destino sin recorrer un proceso, sin salir de aquello que le resulta cómodo y sin animarse a dar un paso más.
Por eso la Torá registra cada uno de los viajes. Nos enseña que no solamente importa llegar a la meta; cada etapa tiene un valor propio. Hay momentos de avance rápido y otros de largas permanencias. Hay desafíos, retrocesos y obstáculos. Pero cada experiencia forma parte del camino que Hashem diseñó para que podamos crecer.
Esta enseñanza sigue vigente para cada uno de nosotros. Tanto en nuestra vida personal como en la vida de una familia, una comunidad o del pueblo judío entero, nunca debemos conformarnos con quedarnos donde estamos. Siempre hay un nuevo viaje por emprender, un nuevo desafío por asumir y un nuevo nivel espiritual por alcanzar. Lo importante es no dejar de avanzar. Porque quien sigue caminando, finalmente llega a su Tierra de Israel.
Shabat Shalom,
Rabino Eli Levy
esos viajes, se refiere a cada etapa en nuestra vida que presenta una dificultad?, se refiere a un viaje literal? se refiere, a que no debo de vivir en un solo lugar(casa, ciudad, pais) ? .. o a la suma de todo ello en si?
Los viajes Significan los cambios de la vida, salir de nuestra zona de confort.
Levy acá voy por mi cuenta...
La comodidad engendra débiles
La comodidad engendra caprichosos y malcriados
SIENTETE INCOMODO
HASTA EL ULTIMO DIA
A veces el instinto al mal se disfraza de una frase que parece positiva: “hay que salir de la zona de confort”. Pero no todo movimiento es crecimiento, ni todo cambio es evolución.
Muchas veces, en nombre de buscar algo nuevo, uno puede destruir la construcción de años: vínculos, confianza, proyectos, hábitos y caminos que fueron formando una vida.
Entonces aparece una pregunta más profunda: ¿qué es realmente la zona de confort?
¿Es aquello que nos limita y nos impide crecer? ¿O es también el lugar donde construimos estabilidad, amor, responsabilidad y sentido?
La verdadera sabiduría no está en escapar de todo lo conocido, sino en discernir. Saber cuándo un cambio nace de la evolución del alma y cuándo nace de la ansiedad, el ego o una huida de uno mismo.
No todo lo incómodo es una señal de crecimiento, y no todo lo estable es una prisión.
Muchas gracias por tomarse el tiempo en contestar, me encanta leer la pagina todos los días .
Shalom
Zona de confort El movimiento debe ser espiritual, incluso si uno vive en el mismo barrio toda su vida, debe crecer constantemente, estar estático en tus proyectos espirituales solo implica decaer y descenso.