Shlaj
¿Cuál es nuestra misión en la vida?
Estimados lectores:
La parashá Shlaj, habla de una misión, 12 hombres fueron enviados a explorar la tierra prometida con la intención de conquistarla.
Muchos nos preguntamos ¿Cuál es nuestra misión en la vida? ¿Para qué vinimos a este mundo?
A veces podemos llegar a obsesionarnos con esta idea. Pero la respuesta está frente a nosotros. Debemos salir de nuestro propio egoísmo y buscar como poder generar con nuestras capacidades un cambio en nuestro entorno, hogar, ciudad y mundo. De menor a mayor, ir asumiendo responsabilidades por un bien mayor.
Un chico solo piensa en lo que le da satisfacción a él, es difícil que un pequeño pueda hacer algo si no le da placer. Lamentablemente hay personas que quedan toda su vida en ese estado, pero un adulto debe asumir su rol y responsabilidad que le toca.
Esa es la misión de la vida.
¡Shabat Shalom!
Rabino Levy
Moshe envía doce espías a la Tierra de Canáan. Estos vuelven cuarenta días después, cargando un enorme racimo de uvas...
¿Cuál fue en realidad su pecado? Moisés pidió un informe de la tierra. Ellos volvieron e informaron exactamente lo que habían visto. No dijeron mentiras. La tierra era formidable. Sus habitantes eran altos y poderosos. Los frutos eran extraordinariamente grandes. Hasta trajeron ejemplos para probarlo. Si todo era verdad ¿por qué fueron castigados?
Vivimos en una era en la que predomina la acción. Sin embargo, hay momentos en los que tenemos que detenernos a pensar. Una acción es más significativa y poderosa cuando es precedida por una preparación, aunque a veces este proceso genere errores, también...
Cuando recibí ese dólar, sentí el abrazo del Rebe diciéndome, “¡No estás solo!”. Realmente percibí su protección, a partir de ese momento, todos los problemas comenzaron a solucionarse. Estoy totalmente convencido que el Rebe me envió ese dólar para fortalecerme cuando más lo necesitaba.
La costumbre es sumergir el pan tres veces ya que el valor numérico del nombre Divino es 26, y 26 veces tres da 78...
Un anciano muy inteligente una vez me dijo que él nunca le decía a sus hijos adultos: “Te lo dije...“ Tampoco lo hacían los profetas. Cuando sobrevenía la tragedia, el profeta estaba allí solamente para brindar consuelo. Y llorar...