Vaiakel
La unión del pueblo para traer la redención
Estimados lectores:
Uno de los flagelos de nuestra época es el individualismo. Cada uno en su burbuja personal, en su algoritmo hecho a medida, gente en el subte lleno mirando la pantalla del celular, cada vez menos eligen dedicarse a la familia y a la comunidad.
El Rebe en su último discurso, dos días antes de su derrame cerebral, justamente sobre la Parashá de nuestra semana, habló sobre la importancia del amor al prójimo y el valor de la comunidad. La bendición del pueblo judío solo recae cuando estamos unidos.
Los hijos de Israel en el desierto se quejaban todo el tiempo en forma egoísta, pero cuando estuvieron en bajo el monte Sinaí se unieron “como si fueran una sola persona” y fueron merecedores de recibir la Torá, pero esa unión surgió de la gran revelación divina.
En Vaiakel el pueblo se unió para construir el Mishkan, cada uno aportando lo que podía, ya sea con su dinero, su tiempo o sus talentos, hombres, mujeres y niños. Pero esto ya fue después de la revelación divina, como dice Rashi, esto fue después de Iom Kipur. Ya había pasado todo y habían vuelto a la rutina diaria, de todos modos, tenían un proyecto en común en el que todos iban a dar todo de sí mismo para construir el santuario.
Para la reconstrucción del Beit Hamikdash y llegar a la era mesiánica, necesitamos lo mismo, unión y amor al prójimo, no pensar en forma egoísta e individual en lo que nos convine solo a cada uno, sino en el bienestar de todo el pueblo y de todas la humanidad.
¡Shabat Shalom!
Rabino Eli Levy
Moshe reúne al pueblo de Israel y les reitera el mandato de observar el Shabat. Luego les transmite el mandato Divino de construir el Mishkán...
El símbolo de dicho perdón fueron las dos tablas de la ley. De ahí en más, la vida debía volver a comenzar. Era tiempo de reconstruir un pueblo disgregado. ¿Cómo actúa Moisés? La clave se encuentra en el primer versículo de esta porción.
Los días previos a Pesaj debemos limpiar la casa de todo el Jametz. Especialmente debemos tener cuidado en la limpieza de la cocina, el comedor y las habitaciones de los niños, verificando que no queden vestigios de Jametz.
De acuerdo al Talmud, uno que nace bajo la constelación del Sol adquirirá eminencia, uno que nace bajo la de Venus será rico e inmoral
¡Si gritaría, “aquí estoy! ¡Soy una ventana! ¡Te estoy enseñando sobre el gran exterior! Esto es una pintura en la pared...
La cabeza es mucho más que un órgano que mantiene con vida a los demás miembros. Es la sede de la conciencia, la fuente de la visión y la orientación, el ejecutor de la voluntad del alma.
El Rebe convocó a reuniones alegres para estudiar la Torá e incluso intercambiar obsequios de comida y dar caridad el domingo siguiente al viernes de Purim.