Queridos amigos:

Comenzamos nuevamente el ciclo de lectura de la Torá, volviendo a vivir, semana a semana, con cada Parashá un año más.

La primera sección de la Torá nos habla de la creación del mundo, del Génesis. Rashí, en su primer comentario, trae en nombre de su padre, Rabí Itzjak, una enseñanza profunda:

¿Por qué la Torá no comienza con una mitzvá, con un precepto práctico? La Torá no es un libro de historia universal ni un relato literario, sino una guía espiritual y moral para el pueblo judío. Entonces, ¿por qué inicia relatando la creación del mundo?

Rashí responde:

“Si las naciones del mundo dijeran a Israel: ‘Ustedes son ladrones, porque conquistaron por la fuerza las tierras de las siete naciones de Canaán’, el pueblo de Israel podrá responder: ‘Toda la tierra pertenece al Santo, bendito sea Él. Él la creó y se la entrega a quien considera apropiado. Cuando quiso, se la dio a ellos; y cuando quiso, se la quitó y nos la entregó a nosotros’”.

No podría haber enseñanza más actual que esta. Hoy, cuando en tantas capitales del mundo se alzan voces que niegan al pueblo judío su derecho sobre la Tierra de Israel, debemos recordar con firmeza que esta tierra nos fue dada por Di-s. A través de ella, Él canaliza bendición para toda la humanidad.

Solo con la pronta llegada del Mashíaj el mundo entero comprenderá cuán equivocado es negarle a Am Israel el derecho a vivir en paz en su tierra ancestral.

¡Shabat Shalom!
Rab. Eli Levy