Estimados Lectores:

En los días intermedios de Sucot, Jol Hamoed Sucot, existe la costumbre de bailar en Simjat beit Hashoeba.

Esta costumbre es tan antigua que se remonta a la época del templo de Jerusalem, durante los días intermedios de Sucot se bailaba en el patio del templo celebrando la alegría de Sucot, tal era la alegría que el Talmud dice: “Quien no experimento la alegría de Simjat Beit Hashoeba , no experimento la alegría en su vida”.

En nuestra generación el Rebe de Lubavitch retomó esta antigua tradición y en nuestros días se organizan bailes en las principales comunidades judías del mundo.

Este año tengo el merito de experimentar Simjat Beit Hashoeba en el barrio de Jabad en Brooklyn, Nueva York. Es una experiencia única que recomiendo a todos algún día poder vivirla.

Durante 4 días se cierran las calles del barrio y miles de visitantes concurren a los bailes en la misma calle, con música jasidicas durante toda la noche. Lo que más me llama la atención de este evento, es la diversidad que hay en nuestro pueblo y al mismo tiempo la unión con la que convivimos.

Bajo la misma Suca vi a judíos jasidicas de origen húngaro, polaco hablando en Yidish, estudiantes de yeshiva lituanos, parejas jóvenes de origen marroquí hablando en francés, todos conviviendo en unicidad. En los bailes cada grupo trae su banderas, vi flamear banderas de Sudáfrica, Brasil, Francia, Argentina e incluso una bandera de México.

Esta visión me recuerda la frase talmúdica que en una Suca puede convivir todo el pueblo judío , en Sucot reforzamos el concepto de unión de nuestro pueblo , cada uno es necesario e indispensable en su diversidad, con sus características.

Ojala pronto podamos reconstruir la gran Suca del rey David con la pronta llegada del mashiaj pronto en nuestros días.

Jag Samej y Shabat Shalom

Rabino Eli Levy