Este Shabat es el año nuevo de árboles, Tu Bishvat. Es una fiesta no muy conocida pero no por eso no significativa.

El hombre es comparado con un árbol, al igual que el árbol, en nuestra infancia necesitamos que nos cuiden, nos rieguen y nos protejan de los vientos y de las tormentas.

A medida que crecemos no necesitamos un cuidado tan intensivo, pero de nuestra infancia dependerá nuestra fortaleza para poder dominar nuestro destino, y los contratiempos de la vida, si tenemos raíces fuertes podemos aguantar lo que sea.

De chico disfrutaba mucho la fiesta de Tu Bishvat, mi padre compraba las mejores y más exóticas frutas disponibles, y mi madre lo disponía todo en fuentes, muy adornadas y coloridas. Siempre intentábamos conseguir una fruta nueva para poder bendecir Shejeianu.

Gracias a Hashem, agradezco las raíces fuertes que me dieron mis padres, siempre educándome con amor, preocupándose y protegiéndome.

Hoy me toca a mi transmitir valores, educar y proteger, ruego a Hashem poder dar lo que recibí, y lograr formar un árbol robusto y fuerte que crezca con alegría y salud.

Les deseo lo mismo a cada uno de ustedes.

¡Shabat Shalom!

Rabino Eli Levy