Sucot
Una gran Sucá para compartir
Estimados lectores:
Uno de los elementos centrales de la Sucá es abandonar el confort del hogar y pasar a una cabaña frágil durante una semana. La naturaleza humana tiende a aferrarse a lo material, creyendo que cuanto más acumulamos, más seguros estamos. Sin embargo, Sucot llega para desafiarnos en esta noción.
Esta semana escuché que en un edificio de departamentos en Ierushalaim, las unidades no tenían espacio para Sucá, por lo que los vecinos debían compartir un área común en la planta baja. Dado que eran muchos, y con familias numerosas, surgían discusiones sobre el espacio para armar cada pequeña Sucá. Me pregunto: ¿por qué no armar una gran Sucá y compartir las comidas con toda la comunidad? ¿Es tan difícil salir de nuestra mentalidad individualista?
Sucot nos sacude un poco, y por eso se celebra inmediatamente después de Iom Kipur. La Sucá es la única mitzvá que muchos pueden utilizar al mismo tiempo. Un tefilín se puede compartir, pero es necesario turnarse para usarlo; en cambio, una gran Sucá puede, en teoría, albergar a todo el pueblo judío. De hecho, esta es la profecía mesiánica: se reconstruirá la Sucá del Mashíaj, y todo el pueblo judío, sin distinción, compartirá un gran banquete en ella.
Este año, el destino del pueblo judío enfrenta momentos difíciles. Sucot nos recuerda que, a pesar de venir de lugares distintos o tener ideologías diferentes, somos parte de una misma esencia.
¡Jag Sameaj!
Rabino Eli Levy
Estas Altas Fiestas fueron distintas para la enorme mayoría de los judíos del mundo, y las plegarias regulares de Rosh Hashaná y Yom Kipur tomaron otro sentido.
Mientras me acomodo en el sillón, detrás de mi importante escritorio de roble, y espero que se cargue el programa Windows, me pregunto, ¿Cuándo fue que me volví tan arrogante, de dónde vino este sentimiento de superioridad? ¿Qué es lo que me hace creer, incluso por un brevísimo instante, que soy mejor que esos dos hombres?
Hay siete “huéspedes” que vienen a visitarnos en la sucá, la choza cubierta de ramas en la cual comemos nuestras comidas a lo largo del festival de Sucot...
Después de setenta años de Comunismo, construir una Sucá en público en Rusia es como disolver...
Durante cuarenta años, mientras nuestros antepasados atravesaron el desierto del Sinaí antes de su entrada en la Tierra Santa, milagrosas "nubes de gloria" los rodeaban y se cernían sobre ellos, protegiéndolos de los peligros y las incomodidades del desierto.
La Torá (Levítico 23:40) nos ordena tomar un fruto "hermoso". A pesar de que la Torá se refiere al etrog, empleando la metodología talmúdica, los Sabios deducen que el requisito de obtener un bello producto se aplica a las otras tres especies también.
Tus propias necesidades tienen prioridad sobre las de otras personas necesitadas. Por esta razón, algunas personas están exentas de dar maaser incluso en tiempos normales.
Felicitaciones por hacer un hábito del tefilin. Pero incluso los mejores hábitos necesitan un descanso de vez en cuando.