Estimados lectores:

La festividad de Shavuot es una de las fechas más importantes del calendario judío. En esta fiesta recordamos la entrega de la Torá y los Diez Mandamientos, el momento de mayor revelación espiritual de nuestra historia.

Hasta Shavuot éramos una familia, un conjunto de tribus unidas por un origen común. Pero en el Monte Sinaí nació algo mucho más profundo: el pacto eterno entre Hashem y el pueblo judío. Ese vínculo, iniciado en Sinaí, continúa acompañándonos hasta el día de hoy.

El Rebe enseñaba que cada vez que escuchamos la lectura de los Diez Mandamientos en el Beit Hakneset, esa energía de revelación vuelve a despertarse. No es solamente un recuerdo histórico; cada judío vuelve a recibir la Torá nuevamente. La entrega se renueva y desciende al mundo con nuevas fuerzas y nuevas posibilidades.

Y justamente allí se encuentra uno de los grandes secretos de la Torá: no es un libro antiguo que simplemente repetimos año tras año. La Torá es infinita. Cada Shavuot revela una nueva faceta, una nueva profundidad, una nueva luz que el año anterior todavía no habíamos descubierto. El mismo regalo eterno vuelve a entregarse, pero nosotros lo recibimos desde un lugar diferente, con nuevas herramientas y una nueva sensibilidad espiritual.

Invitamos a todos a acercarse al Beit Jabad más cercano y participar de la lectura de los Diez Mandamientos, para volver a conectarnos juntos con ese momento único de revelación en el Monte Sinaí.

Shabat Shalom y Jag Sameaj,
Rabino Eli Levy