Estimados Lectores:
Esta semana volvemos a leer la Torá desde el comienzo. Como todo comienzo oculta los secretos y las claves de la humanidad como conjunto. Del mismo modo que en la vida de un individuo, los recuerdos de la infancia quedan profundamente grabados, así también los acontecimientos del Bereshit son claves para la progreso de toda la humanidad.
Un detalle interesante, es la expulsión del primer hombre Adam junto a su mujer Java del Gan Eden. El hombre y la mujer son creados a la perfección por las mismas manos de Di-s un viernes por la tarde. En el Jardín del Eden tienen todos los manjares de la tierra disponibles, no existe el mal, ni la muerte, ni las enfermedades, no hay dolor y no hay que esforzarse para subsistir, todo es perfecto.
Hasta que el hombre peca y es expulsado a un lugar en el cual debe esforzarse para conseguir sustento, la mujer debe sufrir para tener y criar a sus hijos, la lucha contra el mal es constante, el dolor y la muerte son algo cotidiano.
El Jasidut nos enseña que la razón que tenía Di-s para crear el mundo, era lograr que este mundo de oscuridad con nuestro esfuerzo se transforme en un hogar para la divinidad, por ello podemos decir con seguridad que el objetivo no era el paraíso, Di-s quería que el hombre luche y supere los obstáculos de la vida. Entonces ¿Por qué no los creó directamente en este mundo? ¿Para qué mostrarles el caramelo y después quitárselo?
Justamente esa era la voluntad divina, como en la psicología humana siempre buscamos volver a esos momentos lindos de la infancia así también Di-s quería que sepamos que el mundo en su estado original es un verdadero paraíso, y está en cada uno de nosotros volver a recuperarlo. El mal, el dolor, la muerte y el hambre son solo pasajeros y circunstanciales, Di-s nos dio las fuerzas para revertirlo y con la llegada del Mashiaj volver a ese Eden.
¡Shabat Shalom!
Rabino Eli Levy
Rabino Levy Shalom Shalom desde la ciudad de Guatemala es muy agradable ver la proyección y la orientación hacia un lugar bueno y hermoso en donde con la ayuda de Hashem esta tierra es un paraíso a diferencia de lo que a los no judíos se nos ha enseñado en el marco del miedo a que si fallamos solo nos queda un lugar de sufrimiento. Gracias por compartir esta esperanza de un mundo mejor con la ayuda de Hashem