Este año, 2025, es uno de esos años raros en los que Pésaj comienza un sábado por la noche, al finalizar el Shabat. Si bien Pésaj técnicamente puede comenzar solo en cuatro de las siete noches de la semana (viernes, sábado, lunes y miércoles), esta es la menos frecuente, ya que ocurre solo el 11.512 % de las veces. Que Pésaj comience después del Shabat nos presenta una serie de costumbres y leyes únicas que debemos tener en cuenta.
El ayuno de los primogénitos se adelanta
En la víspera de Pésaj, tenemos la tradición de que los primogénitos varones ayunen (en la práctica, el ayuno se rompe participando en una comida de mitzvá, como la culminación de un tratado del Talmud). Este año, el día del ayuno coincide con el Shabat, por lo que se adelanta al jueves, ya que no se ayuna en Shabat.
Buscamos y quemamos el jametz un día antes
Normalmente, buscamos el jametz la noche anterior a Pésaj y lo quemamos a la mañana siguiente. Sin embargo, este año, como será Shabat y no se puede encender fuego, realizamos la búsqueda del jametz el jueves por la noche y lo quemamos el viernes por la mañana, adelantando ambos rituales un día.
Tenemos un Shabat casi libre de jametz
Generalmente, dejamos de consumir jametz antes de su quema y hasta después de Pésaj. Pero este año, como ya hemos quemado el jametz y aún necesitamos pan para decir Hamotzi en las comidas de Shabat, debemos guardar algo de pan (las pitas son una opción práctica, ya que no dejan migas), que utilizaremos con mucho cuidado durante las comidas de Shabat.
La comida del sábado se come temprano
Las comidas de Shabat deben ser kosher para Pésaj, salvo el pan, que comeremos con cuidado para evitar que se esparzan migas. Por ello, primero se come el pan —ya sea al aire libre o en un lugar donde podamos asegurarnos de no dejar restos— y recién después nos sentamos en nuestra mesa kosher para Pésaj para terminar la comida.
Nos preparamos para el Séder el viernes
Dado que no podemos preparar nada en Shabat para después de su conclusión, debemos realizar todos los preparativos del Séder el viernes: lavar y secar la lechuga, rallar el rábano picante, preparar el jaroset, cocinar nuestros platos favoritos y dejar todo listo para la noche del Séder.
Todos cantan la misma Haftará
El Shabat anterior a Pésaj se conoce como Shabat Hagadol (el Gran Shabat). Hay una Haftará especial para este día, pero muchas comunidades, incluyendo Jabad, solo la leen en años como este, cuando Shabat Hagadol cae inmediatamente antes de Pésaj. Así que este año, todos siguen la misma costumbre y leen el capítulo 3 de Malaquías durante las plegarias matutinas de Shabat.
Descansamos para el Séder
No es ningún secreto que la preparación para Pésaj requiere mucho esfuerzo. Muchos llegamos exhaustos a la noche del Séder. Sin embargo, este año, al terminar todo el trabajo el viernes, tendremos un Shabat tranquilo para descansar, reponer fuerzas y estar listos para el Séder.
Encendemos las velas después del anochecer
Lo ideal es encender las velas de la primera noche de Pésaj antes del inicio de la festividad, al igual que las velas de Shabat. Sin embargo, este año no podremos encender fuego hasta que termine Shabat. Por lo tanto, encenderemos las velas (a partir de una llama preexistente) después de la salida de las estrellas, cuando comencemos los preparativos del Séder.
Hacemos Iaknehaz
Al levantar nuestras copas de vino al comienzo del Séder, cumplimos una triple función: recitamos el Kidush (que da la bienvenida a Pésaj), la Havdalá (que marca la conclusión del Shabat) y la bendición sobre la primera de las Cuatro Copas. Esta singular combinación se conoce como Iaknehaz, acrónimo del orden de las bendiciones que se dicen:
- Iain: Bendición sobre el vino.
- Kidush: Bendición que santifica la festividad de Pésaj.
- Ner: Bendición sobre el fuego, recitada mientras se observan las velas de Iom Tov.
- Havdalá: Bendición que marca el final del Shabat.
- Zeman: Bendición de Shehejeianu, que celebra la llegada a un momento especial.
Tenemos un Jol Hamoed largo
Los días intermedios de Pésaj son ideales para salidas, reuniones familiares y comidas festivas. Dado que Pésaj comienza y termina en domingos consecutivos, no habrá un Shabat en los días intermedios, lo que nos permitirá disfrutar de más tiempo para diversas actividades.
¡Es ahora!
Los cabalistas nos enseñan que Dios recrea el mundo en cada instante. Este año nos trae un nuevo significado y oportunidades únicas que nunca antes existieron y que nunca volverán a repetirse. ¡Aprovecha el momento y haz de este un Pésaj inolvidable!

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